El alumnado pide consenso político y recursos para crear un Centro de formación profesional integrado para el Noroccidente; transporte público y adaptado, mejoras en sanidad y protección del Patrimonio, entre otras actuaciones indispensables «para no hacer las maletas»
Jóvenes de toda la comarca occidental asturiana, repartidos en cinco institutos (Boal, Valdés, Vegadeo, Tapia de Casariego y Navia), probaron, este lunes, muchas cosas desde el micrófono de la Cámara Alta. Su presidente, Pedro Rollán, le instó a ser ejemplo de respeto y compromiso para los senadores, y los estudiantes se lo tomaron muy en serio.
Deforestación, «una red ferroviaria de pena» en Asturias, problemáticas en los ámbitos de la Sanidad y la Educación, acceso a la vivienda y las nuevas tecnologías o la conservación del patrimonio fueron algunas de las cuestiones que sacaron a la palestra, convencidos de las oportunidades del medio rural. Rollán quiso «llamar a las cosas por su nombre» y los jóvenes, también.
Con diferentes intervenciones, y propuestas incluidas, algo no siempre vinculado a los discursos de parlamentarios y senadores, el alumnado asturiano demostró su espíritu crítico, evidenció su preocupación por el futuro y la amenaza a derechos esenciales (como la vivienda digna) y, ante todo, la importancia y beneficios que tienen proyectos educativos que luchen por su desarrollo como ciudadanas y ciudadanos, tales como el Foro Comunicación y Escuela.
Esa fue, precisamente, la iniciativa que llevó a los estudiantes, docentes y regidores del Noroccidente asturiano al Senado. La jornada fue histórica, en tanto estos fueron «los primeros alumnos de la educación pública no universitaria de Asturias en poder participar en un pleno en el salón de sesiones del Senado», y a ella se sumaron también algunos empresarios y patrocinadores del Foro como Juan Rodríguez Coloma, consejero delegado de Industrias Lácteas Asturianas (ILAS) o José Antonio Seijo, presidente de la Asociación de Comerciantes de Vegadeo (Ascove).
Tras las intervenciones de Rollán y Luis Felipe Fernández, coordinador del Foro, el alumnado tomó la palabra para hablar de «problemas ni insignificantes ni fáciles de resolver pero cuya eliminación es vital para el correcto desarrollo futuro de la región». «Estamos hartos, excelencias», expresaba el alumno del Galileo Galilei, David Beltrán, ante políticos de todos los colores.
«La despoblación del medio rural no debe ser una excusa para la merma de derechos», aseguró, desde el estrado, Ainara García. El pleno de jóvenes tuvo los tiempos y la composición de un pleno ordinario de la Cámara Alta y, como público, numerosos senadores y parlamentarios asturianos, además de los regidores Óscar Pérez (Valdés), Francisco Javier Vinjoy (Castropol), Ana Isabel Fernández (Navia), César Álvarez (Vegadeo), Clemente Martínez (San Tirso de Abres), César Villabrille (Taramundi), Francisco López (Santa Eulalia de Oscos), Abel Lastra (Villanueva de Oscos), Pedro Fernández (Tapia de Casariego) y otros representantes municipales. La alcaldesa franquina, Cecilia Pérez, no pudo asistir finalmente por un problema grave de salud en su familia.
«Esto no va de dar lo mismo a todos, sino de dar lo necesario a cada uno para que lleguen al mismo sitio», defendía el alumnado, que llegó cargado de planes. Ainara García, por ejemplo, detalló cinco líneas de actuación para hacer frente a las dificultades específicas a las que se enfrenta el alumnado rural: 1) Transporte adaptado y garantizado (a través de un plan coordinador del Ministerio y las CCAA); 2) Acceso a los recurso digitales y conectividad; 3) Estabilidad y formación del profesorado rural; 4) Igualdad en oferta educativa y orientación académica y 5) Refuerzo de actividades complementarias y extraescolares.
La alumna Patricia Álvarez también tomó la palabra para defender una oferta de Formación Profesional (FP) competitiva e integral. Y Silvia Mon, del IES Elisa y Luis Villamil de Vegadeo, hizo lo propio presentando una Proposición no de Ley (PNL) para instar al Senado y al Parlamento asturiano a redactar un Plan estratégico integral para fijar población joven e incentivar su regreso a las zonas rurales del Occidente de Asturias.
«Se articularía en torno a tres líneas básicas. La primera, la mejora de servicios básicas e infraestructuras; la segunda, en políticas educativas, el plan debería atender de manera singular las primeras etapas educativas (lo que implicaría mantener la red de escuelas rurales y medidas de conciliación); y también ampliarse la oferta de ciclos formativos, especialmente de Grado Medio (coordinando la oferta de los centros del Occidente y ajustándola a las necesidades del tejido productivo del territorio)», destacó la joven, que también defendió mejoras en la vertebración del territorio que garanticen el acceso de toda la población a los centros de salud y el Hospital comarcal de Jarrio.
«Apostar por una red de formación flexible, con opciones semipresenciales y virtuales», así como por los «certificados de profesionalidad online vinculados a oficios del medio rural con alta empleabilidad» fueron otras de sus propuestas.
Por Boal tomó la palabra la estudiante Inés Arias, que incidió en el envejecimiento de la población asturiana. «Asturias es una comunidad autónoma, de la que el 81% de su territorio está catalogado como rural, aunque solo el 20% de los asturianos habitan en ese territorio», recordó, situando a los oyentes del pleno ante un escenario eminentemente agrario y, de media, con niveles bajos de renta («inferiores a 12.000 euros»).
«El Occidente debe lidiar, además, con las limitaciones propias de una orografía de difíciles accesos y, hasta no hace mucho tiempo, muy alejada del centro de Asturias, punto neurálgico de la comunidad. Necesitamos servicios propios de una sociedad moderna: sanidad, educación e infraestructuras. No solucionar problemas es un agravio comparativo y merma de oportunidades», aseguró la joven.
Por ello, en nombre de sus compañeros, solicitó «de sus señorías, las diligencias necesarias para la dinamización integral del mundo rural» y para revertir las carencias que padece. De nuevo, acceso a la vivienda y a las nuevas tecnologías. En resumen, «atención especial que se traduzca en soluciones reales en sanidad, comunicaciones y educación para el Occidente de Asturias y Boal».
«El mundo rural es una oportunidad por la calidad de vida que proporciona, con aire más limpio, menos niveles de ruido y estrés, el contacto con la naturaleza que favorece la salud mental y física. Producción de alimentos de proximidad, reduciendo la huella de carbono, entre otros muchos aspectos», añadió Arias, ante los aplausos de regidores y diputadas.
Desde el territorio naviego―el cuarto concejo más grande de Asturias, con gran contraste, una costa turística y unas brañas, en muchos casos, casi deshabitadas―, David Beltrán confrontó a los dirigentes. En cuestiones de movilidad, señaló la red ferroviaria asturiana como un «motivo de pena y vergüenza para todos los asturianos» y enumeró diferentes de joyas patrimoniales de la región en riesgo real. Pidió, en ese sentido, «que se documente, se estudie y se conserve el Patrimonio. En estado desde la decadencia a la ruina total, pasando por el abandono», subrayó, con ejemplos como el castro San Chuis o el Palacio del Condado de Altamira, en San Tirso de Abres.
«Quedan menos de un centenar de azabacheros y hay decenas de pueblos que no cuentan con un acceso decente. Por no hablar del estado lamentable de la A-8», añadió. Para la defensa y conservación del medio rural asturiano y la lucha contra los incendios forestales también tuvo palabras y propuesta: un plan de acción a gran escala, que determine zonas de exclusión para empresas madereras, (y que les proporcione otras donde puedan trabajar), y que mejore y optimice los métodos de instalación de energías renovables.
La tapiega Alexia Iglesias concretó la apuesta de su IES, «para no hacer las maletas», en el diseño, creación y construcción de un Centro de formación profesional integrado para el Noroccidente. Y, para ello, apeló directamente a los Ministerios de Educación, Transportes, Agricultura, Juventud, para la Transformación Digital y para la Transición Justa. «Necesitamos decisiones adecuadas y urgentes», aseguran los jóvenes.
Frente a Juan Cofiño, presidente de la Junta General del Principado, la vicepresidenta del parlamento, Celia Fernández y el expresidente del Senado, Javier Rojo, entre otros, el alumnado puso voz «a una comarca que lucha por salir adelante». Sin pesimismo y con contundencia.
«¿Hasta cuándo vamos a seguir permitiendo que nuestra comarca muera lentamente? ¿Vamos a mantener indefinidamente el debate sobre la despoblación en el medio rural activándolo o desactivándolo al ritmo de los procesos electorales?. No hay tiempo que perder, llevamos al menos medio siglo de retraso», aseveró la alumna del IES veigueño Andrea González, que cerró el turno de fijación de posiciones.
Hablando del sentido de la comunidad, de «proyectos de vida valiosos, cada vez más incompatibles con las grandes ciudades» y de responsabilidad política, la juventud del Noroccidente demostró su conciencia crítica. La mismo que les rogó Rollán. «Es importante tener conciencia crítica, desde la formación y el conocimiento. Porque, el que no la tenga estaría al albur de los populismos que corren a través de las redes sociales a una velocidad superior a la de la luz», señaló el popular.
Coger el relevo de la lucha por la democracia
Consciente de encontrarse ante el futuro del país, el presidente del Senado quiso destacar algo «muy preocupante». «En los últimos meses hemos visto como prácticamente de manera común en buena parte de los países de la Unión Europea, cuando se pregunta a los jóvenes en la edad comprendida entre los 18 y los 30 años si un parlamento democrático es el mejor modelo de gobierno, entre el 18% y el 21% afirma que un modelo presidencialista, yo añado ‘autoritario’ porque a la cosas hay que llamarlas por su nombre, no lo ven con malos ojos. Eso se dice porque los jóvenes habéis tenido la oportunidad de nacer en un Estado libre como el español. Los que estáis en la antesala de poder votar tenéis que coger el testigo de la defensa de este Estado de Derecho, la separación de poderes y el sistema democrático», afirmó.
En la misma línea, el coordinador del Foro, Luis Felipe, defendió la participación política de los jóvenes, que revierta en el beneficio de toda la ciudadanía. «Todos tenéis la gran ventaja de haber nacido en un país en libertad. Una libertad recuperada por nuestros mayores después de grandes sacrificios. Tenéis la obligación de cuidarla y defenderla, pues desgraciadamente no está ganada para siempre», aseveró el docente.
Justo antes del inicio del pleno, Fernández aprovechó la ocasión para anunciar los próximos nombres reconocidos con el Pupitre de Honor del Foro Comunicación y Escuela. Serán, de forma conjunta, Pedro Rollán y Juan Cofiño, «por su extraordinaria contribución al conocimiento de las instituciones democráticas (Senado y Parlamento de Asturias), por parte del alumnado del Occidente de Asturias».