Un nuevo y peculiar ‘habitante’, de paseo nocturno por los Oscos (y así lo captó un vecino)

NOTICIAS AQUI DIARIO (1200 x 675 px) - 2026-05-27T171330.152
photo_camera Fotogramas del vídeo grabado por el vecino que vió al animal. Foto: Á.R.

Expertos destacan que este tipo de plantígrado no es agresivo y que su hábitat ideal es un “mosaico de bosque” formado, entre otras especies, por hayas, robles y abedules 

Con el intenso calor que aprieta estos días es difícil dormir. Algunos, animales y humanos, optan por el paseo nocturno y, es en uno de ellos, que se encontraron, estos días, un oso y un vecino de Santa Eulalia de Oscos. El santallés, desde el coche, pudo ver perfectamente al animal, que corría ante el vehículo. “Parecía pequeño, buscaría a su madre”, comentaban otros vecinos, esta mañana, visualizando el vídeo que acertó a grabar el conductor. 

En él se aprecia completamente al animal: un oso pardo que discurría por la localidad santallesa de Teixeira. Un par de semanas atrás, en una zona cercana entre Pousadoiro y Barcia también se tuvo conocimiento del paso de algún oso, en ese caso por su ‘asalto’ a alguna colmena. 

La aparición del peculiar ‘habitante’ en Santalla genera expectación pero no excesiva inquietud. Y es que, según el equipo experto de la Fundación Oso Pardo (FOP) “los osos cantábricos, y en general los europeos, no son agresivos, al contrario que los osos grizzlies americanos”. “Después de muchos siglos de convivencia con las actividades humanas, han aprendido a evitar contactos con la gente y, con su excelente sentido del olfato y del oído, suelen detectar con bastante antelación el acercamiento de un caminante y se alejan discretamente del lugar, sin que en la mayor parte de los casos la persona llegue a darse cuenta”, aseguran en la FOP. 

Según sus datos, “a pesar de la estrecha convivencia entre osos y humanos en la Cordillera Cantábrica, solo se han registrado siete incidentes con contacto físico en los últimos veinticinco años, y uno más en los Pirineos, ninguno de ellos con consecuencias fatales”. 

Infografía de la FOP 2026
Infografía de la FOP 

En los Oscos, plena Reserva de la Biosfera Río Eo, Oscos y Tierras del Burón, están más acostumbrados a ver otro tipo de animales salvajes, “como el lobo”, cuentan los vecinos. Y, aunque el susto de imaginar el encuentro con un úrsido “está ahí”, también puede la curiosidad de ver al animal, de entre 1,6 y 2 metros (del ocio a la base de la cola). 

Sus estudiosos identifican el hábitat ideal del oso pardo cantábrico como un mosaico de bosque formado por hayas, robles y abedules, praderías y pastizales, matorral de brezos y piornos, arandaneras y roquedos. “Este medio se sitúa habitualmente entre los 1.100 y los 1.800 m. de altitud, por encima de las áreas de intensa actividad agrícola y ganadera y por debajo de la zona subalpina”, señalan. 

Impresionantes son las cifras medias de peso. Los machos pueden superar los 200 kilos y las hembras, se suelen ubicar entre los 100 y 150 kilos. Las crías, al nacer, pesan unos 350 gramos. En libertad, su vida puede llegar a los 25 - 30 años en libertad, siendo los máximos conocidos de 34 años en estado silvestre y 47 años en cautividad). 

La FOP aporta también información sobre cómo actuar en caso de encontrarse con uno de estos plantígrados. Su sentido de la vista es mediocre, pero tienen el oído agudo y un olfato “excelente y finísimo”. Además, “pueden erguirse brevemente sobre las patas traseras, bien para incrementar el alcance de su visión, bien para conseguir comida o marcar los árboles. Cuando corre, puede alcanzar los 60 kilómetros por hora en distancias cortas. Trepa con agilidad y es buen nadador”, detallan. 

Comentarios