La aprobación del decreto que simplificará la estructura actual del mapa sanitario asturiano ha sido aprobada, este lunes, por el Consejo de Gobierno. Las ocho áreas en las que actualmente se divide el territorio pasarán a ser tres, lo que «modernizará» el mapa y «potenciará los hospitales comarcales y consultorios de la zona rural».
Según explica el Ejecutivo autonómico, esta decisión «mejorará la gestión, agilizará los trámites y acercará las prestaciones sanitarias a las poblaciones más alejadas del centro, con las consiguientes ventajas para pacientes y profesionales». Es «una reivindicación compartida por la mayoría de las personas expertas en gestión» -aseguran-, y permitirá optimizar los recursos tecnológicos y profesionales del Servicio de Salud. Su entrada en vigor está prevista para principios de 2026.
Entre las consecuencias beneficiosas que tendrá esta reforma, el Gobierno asturiano destaca la simplificación administrativa. «El número de áreas se reduce y pasará de ocho a tres: Occidente costa, Centro-suroccidente y Oriente. Cada una de ellas contará con un hospital universitario de referencia: San Agustín (Avilés), HUCA (Oviedo) y Cabueñes (Gijón)», explica el Principado, que prevé un período de adaptación para ajustar las estructuras burocráticas y administrativas antes de su entrada en funcionamiento.
La nueva organización ampliará, también, la cartera de servicios especializados en cada área. «Y reforzará, además, el enfoque basado en la atención familiar y comunitaria, toda vez que se potenciarán las zonas básicas de salud», aseguran sus promotores. «Todos los hospitales comarcales saldrán reforzados como nodos estratégicos y referentes asistenciales. Y la consejería impulsará los planes inversores previstos en cada centro para conseguir este objetivo», añaden.
Estas medidas fortalecen la cohesión territorial y la equidad en el acceso a los servicios sanitarios. Algo que se traduce también en una mayor coordinación. «Estos avances favorecerán el trabajo en red y la coordinación para que cualquier persona tenga acceso a los mejores medios de diagnóstico (por ejemplo, pruebas de todo tipo) y tratamientos con independencia de donde viva. Permitirá optimizar los recursos, tanto tecnológicos como profesionales, y avanzar en el desarrollo de nuevas herramientas, como la telemedicina. De igual modo, también se mejorará la planificación a largo plazo de las inversiones y del transporte sanitario», aseveran en la Consejería de Salud.
Es en este departamento donde se ideó el nuevo mapa sanitario (el actual es de hace cuatro décadas), y su entrada en vigor supone «la culminación de un largo proceso de reflexión, escucha y diálogo liderado por la consejera de Salud, Concepción Saavedra, y el viceconsejero de Política Sanitaria, Pablo García», subraya el Principado.
En todo caso, la actualización «se hará sin afectar al día a día de las personas usuarias, que mantendrán tanto la adscripción a su médico de familia como al centro de salud o el hospital de referencia», aclaran.