Natural de Iramola, el coordinador del Foro Comunicación y Escuela defendió la educación pública, de calidad y abierta a la comunidad como «la verdadera apuesta de un país»
La Medalla de Asturias es el máximo reconocimiento que puede otorgar el Principado de Asturias. Y, en manos de Luis Felipe Fernández (desde este lunes) es también un reconocimiento al campo asturiano. El docente, natural del pueblo castropolense de Iramola, es hoy Doctor en Equidad Educativa, profesor del IES Elisa y Luis Villamil de Vegadeo y parte de esa generación de jóvenes del pueblo que marcaron la diferencia en sus casas, cursando estudios superiores.
Es por eso que, desde el atril del Auditorio de Oviedo, en pleno acto de entrega de las Medallas de Asturias, Fernández compartió su metal «con todos los hombres y mujeres del campo, como mis padres Luis y Elena, que lucharon denodadamente para poder dar a sus hijos la formación que ellos no habían podido tener».
«No considero este reconocimiento un mérito individual sino un mérito colectivo que todas las gentes del medio rural ganaron a través del esfuerzo y la renuncia continuada a lo largo del tiempo», incidió el profesor, coordinador e impulsor del Foro Comunicación y Escuela. El proyecto educativo ha puesto en el mapa centros educativos de la zona rural del Occidente asturiano, abriéndolos a la comunidad y ofreciéndoles oportunidades únicas, como la de conocer a presidentas del Senado o científicos de prestigio.
«La verdadera apuesta de un país tiene que ser la educación y la formación de los niños, niñas y jóvenes desde la base. En ello nos va el futuro. Y ese futuro requiere del compromiso de toda la sociedad y de una escuela pública, por cierto, la única que se asienta en el medio rural, abierta a la comunidad y de calidad. Que haga factible que cada persona pueda llegar hasta donde su esfuerzo y capacidad se lo permita, independientemente de cuál sea su procedencia social o lugar de nacimiento. O lo que es lo mismo una efectiva igualdad de oportunidades», defendió Fernández, frente a un auditorio a rebosar.
«Un país es y será lo que haya sido su escuela», insistió. «A ello he intentado dedicar con absoluta convicción, humildad y con profunda vocación de servicio mi apasionante vida en la enseñanza en las para mí muy amadas tierras de Ibias y de la comarca Oscos-Eo», remató el homenajeado.
En el éxito del Foro Comunicación y Escuela son muchos los factores implicados. «Numerosas entidades públicas y privadas, los medios de comunicación y, de manera relevante, todo el profesorado que, con su altruista colaboración han hecho posible los proyectos educativos desarrollados durante más de tres décadas, primero en Ibias y ahora en Vegadeo». Así lo contó Fernández que subrayó tres nombres propios.
El ex ministro de Educación, Aurelio Menéndez; al empresario de Ávila y máximo colaborador del ex presidente Adolfo Suárez, Aurelio Delgado y al empresario Francisco Rodríguez fundador de Industrias Lácteas Asturianas ILAS Reny Picot. «Simbolizan todo un paradigma por su apoyo, compromiso y lealtad a lo largo de este camino recorrido a través de la educación en el Occidente asturiano», señaló Fernández.