El consejero comparece en la Junta General para explicar el proyecto de ley que quiere “facilitar el acceso de las mujeres a la titularidad de explotaciones y empresas”
El Gobierno de Asturias, a través del consejero de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos, defendió este lunes en la Junta General el Estatuto de las Mujeres Rurales. El proyecto de ley busca combatir las desigualdades, la discriminación y la violencia de género fuera del ámbito urbano y “dar respuesta a la necesidad histórica de reconocer, difundir y dignificar la función esencial de las mujeres en el ámbito rural”.
“El campo asturiano no se entiende sin las mujeres y este estatuto es un paso decisivo para reconocer lo que son: el pilar fundamental de nuestras comunidades”, aseguró Marcos, que compareció en sede parlamentaria para explicar los principales objetivos del estatuto, “que también aspira a facilitar el acceso de las mujeres a la titularidad de explotaciones y empresas”.
Concretamente, el texto se asienta en tres pilares clave: la igualdad de oportunidades, la formación y el empleo, y la conciliación y corresponsabilidad. En el caso del primero, “el Principado impulsará campañas de sensibilización para eliminar estereotipos de género y fomentará la participación de las mujeres en órganos de representación vinculados al medio rural”, señaló Marcos. También, se les otorgará prioridad en las convocatorias de ayudas, dentro de los marcos legales establecidos por la normativa europea.
El estatuto facilitará el acceso de las mujeres rurales a la formación especializada y a los puestos de responsabilidad. En este sentido, en el campo de la formación y empleo, “se promoverán la creación de empresas de economía social, el trabajo autónomo femenino y la profesionalización de actividades tradicionales y artesanales”, señala el Principado. Además, se impulsará la titularidad compartida de explotaciones agrarias para garantizar la igualdad de acceso a los recursos.
En el terreno de la conciliación y para evitar que la sobrecarga de cuidados siga recayendo en las mujeres, “se crearán ayudas específicas para facilitar la conciliación de la vida laboral y familiar. E igualmente, se eliminarán barreras para que las mujeres puedan acceder a financiación para sus proyectos, lo que les permitirá emprender o modernizar sus explotaciones agrarias”. Otro de las metas principales de esta nueva norma pasa por frenar el despoblamiento rural. “No habrá repoblación posible si no garantizamos condiciones dignas para que las mujeres puedan quedarse, desarrollarse y liderar en sus propios territorios”, advirtió el consejero.
Según el Ejecutivo autonómico, el estatuto se convertirá en una herramienta esencial para revitalizar el campo asturiano desde una perspectiva de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, “lo que permitirá avanzar hacia una comunidad más equilibrada, más inclusiva y más respetuosa con sus raíces”. Por esta razón, Marcos hizo un llamamiento a todos los grupos de la Junta General para que el proyecto cuente con el apoyo más amplio posible.
“La igualdad no puede ni debe tener color político. Esta ley no es solo del gobierno, es de Asturias, de sus pueblos, de su futuro y de todas esas mujeres que merecen ser reconocidas como lo que son: parte esencial de nuestro presente y de nuestro porvenir”, defendió.