Habrá parada biológica voluntaria en abril para la flota incluida en el Plan de Explotación, con ayudas del Fondo Europeo Marítimo de Pesca
Ya la campaña del 2024-2025 fue anómala y la de este año parece ser que va por el mismo camino. Así lo han podido observar los pescadores y pescadoras asturianas durante estos dos primeros meses del 2026; no es raro que el pulpo ‘fluctue’ pero sí tanto.
“Entra dentro de la normalidad que el pulpo presente fluctuaciones interanuales significativas por lo que lo sucedido podría ser un hecho puntual y la pesquería volver a niveles normales. Eso fue lo que le dijimos a las cofradías afectadas al término de la anterior campaña. Este año, siguiendo las recomendaciones de nuestro Centro de Experimentación Pesquera, tomamos como primera medida, retrasar la apertura de la campaña al 1 de enero (otros años se establecía el 15 de diciembre o incluso el 1 de diciembre), para proteger a los ejemplares adultos supervivientes de la anterior campaña”, explicaba el director general de Pesca Marítima, Francisco González, tras mantener este martes una reunión con el sector.
Los meses de enero y febrero sirvieron “para testar la situación del stock”. La frecuencia de temporales durante estos meses “ha sido también decisiva en cuanto a la reducción del esfuerzo pesquero, pero de todas formas los datos de capturas desde el inicio de la campaña son muy parecidos a los obtenidos en la campaña anterior, que ya fue mala”, confiesa González, que ya tenía en el cajón medidas extraordinarias por si se repetía la situación.
Entre ellas está la posibilidad de compatibilizar la actividad nasa-pulpo con la actividad del percebe en días distintos. Una cuestión que el director general puso sobre la mesa en la reunión con los patrones mayores de las cofradías de pescadores del Plan de Explotación del Pulpo, desde San Juan de la Arena hasta Figueras.
Ante la persistencia de bajos niveles de capturas, se acordó también establecer el mes de marzo como mes de seguimiento “para evaluar la evolución real del stock, tras unos meses muy condicionados por los temporales”. Y, si no se recuperan niveles de normalidad, se establecerá una “veda total en abril, que afectará tanto a la pesca profesional como a la recreativa”.
“Además, habrá parada biológica voluntaria en abril, con ayudas del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), para la flota incluida en el Plan de Explotación”, teniendo que cesar totalmente su actividad durante ese periodo las embaracaciones que se acojan a ella.
“En Galicia también se ve afectada así que algo pasa en la Costa Atlántica. El pulpo es una especie especialmente sensible a los cambios oceanográficos, por lo que mantendremos un seguimiento científico continuo para adoptar las decisiones necesarias con responsabilidad y diálogo con el sector», asevera González.