Más dinero y más protección: el Principado refuerza como nunca el sector de la miel
Esta línea beneficiará a 23.423 colmenas, cuyos propietarios pasarán de recibir 2,61 a 3,25 euros por cada unidad
La apicultura asturiana encara el próximo año con un impulso económico sin precedentes. La Consejería de Medio Rural y Política Agraria ha publicado en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (Bopa) la resolución de la convocatoria de ayudas en régimen de minimis destinadas a las explotaciones apícolas, cuya cuantía aumenta más de un 38% respecto al ejercicio anterior. El presupuesto pasa de 55.000 a 76.082 euros, lo que permitirá elevar también la ayuda por colmena: los apicultores recibirán 3,25 euros por unidad frente a los 2,61 del año pasado, un incremento que beneficiará directamente a 23.423 colmenas repartidas por toda la comunidad.
Este esfuerzo económico viene acompañado de un refuerzo adicional del apoyo institucional a las entidades del sector. Promiel, la principal agrupación de defensa sanitaria ganadera vinculada a la apicultura, verá incrementada su ayuda en un 133%, al pasar de 5.786 euros a 13.486. Un respaldo clave para continuar con los programas de vigilancia y control sanitario que permiten mantener la salud de las colmenas y prevenir enfermedades que podrían poner en riesgo la producción.
Las novedades fueron anunciadas durante un encuentro mantenido entre el consejero Marcelino Marcos y diferentes agentes del sector, entre ellos la directora general de Ganadería y Sanidad Agraria, Rocío Huerta, el director general de Planificación Agraria, Marcos da Rocha, responsables de Promiel, representantes de la Federación de Apicultores del Principado (Fapi) y miembros del consejo regulador de la IGP Miel de Asturias. La reunión sirvió para poner en común la situación actual de la apicultura asturiana y reforzar la cooperación entre la administración y los profesionales.
Durante el encuentro, Marcos subrayó el papel estratégico que desempeña la apicultura no solo por su contribución económica —a través de la producción de miel, cera, polen o jalea real— sino también por su impacto esencial en el mantenimiento de la biodiversidad. Las abejas, recordó, son clave para la polinización de numerosas especies vegetales y, por tanto, para el equilibrio ecológico del territorio. El consejero destacó que cada avance en la mejora de la actividad apícola repercute directamente en la conservación del medio natural asturiano.
Uno de los grandes retos actuales del sector es el avance del avispón asiático (Vespa velutina), catalogado como especie invasora y responsable de daños significativos en las colmenas durante los últimos años. El Principado reiteró su compromiso de mantener y reforzar las acciones de control para frenar su expansión, una labor que considera imprescindible para garantizar la supervivencia de las abejas y evitar la caída de la producción. Marcos señaló que la colaboración con los apicultores será fundamental para diseñar estrategias de lucha más eficaces, desde la colocación de trampas hasta la detección y retirada de nidos.
De cara al futuro, la consejería también adelantó la puesta en marcha en 2026 del plan Saborea el Paraíso, una iniciativa dotada con un millón de euros cuya finalidad es reforzar la identidad de los productos amparados bajo denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas, así como fomentar la producción ecológica. Un programa que aspira a posicionar la miel asturiana —y el resto de productos del territorio— en un nivel de mayor reconocimiento tanto dentro como fuera de la comunidad.
Con este paquete de medidas, el Principado envía un mensaje claro: la apicultura es un sector estratégico que merece protección, inversión y acompañamiento. Un paso adelante en la consolidación de un modelo agrario sostenible y comprometido con la biodiversidad, donde las abejas no solo producen miel, sino que garantizan la salud del ecosistema asturiano.