El Occidente asturiano afronta una nueva campaña de la angula bajo el reto de la sostenibilidad
El Gobierno del Principado limita a 30 días la pesca por profesional y activa un plan para ajustar la flota pesquera, en coordinación con las cofradías del litoral occidental
El occidente asturiano se prepara para iniciar una nueva campaña de la angula —uno de los emblemas de la pesca tradicional en la región— bajo un marco normativo más estricto y orientado a la sostenibilidad. El Gobierno de Asturias ha regulado la temporada 2025-2026, que se desarrollará del 1 de noviembre al 31 de marzo, manteniendo el límite máximo de 30 días de pesca por profesional, una medida que busca preservar un recurso cada vez más escaso y garantizar el relevo generacional en el sector.
Las nuevas disposiciones incluyen la concesión controlada de licencias, el pesaje obligatorio y el registro digital de capturas para reforzar la trazabilidad, además del uso exclusivo del cedazo, el arte tradicional con el que los anguleros capturan las diminutas crías de anguila europea (Anguilla anguilla).
En el caso del occidente, la Consejería de Medio Rural y Política Agraria, en coordinación con las Cofradías de Pescadores de Cudillero y San Juan de la Arena, ha establecido planes de gestión específicos y ha delimitado las zonas de pesca, de modo que se controle el esfuerzo extractivo sin poner en riesgo la continuidad de la especie.
“El sector ha demostrado un compromiso ejemplar, adaptándose a restricciones muy exigentes para asegurar el futuro de una actividad que forma parte de nuestra identidad y economía”, ha afirmado Francisco González, director general de Pesca Marítima.
Reducción de flota y adaptación del sector
Junto con la regulación de la angula, el Principado activará un plan de paralización definitiva de embarcaciones pesqueras, cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), que se aplicará durante los próximos dos años. Esta iniciativa, busca ajustar la capacidad de la flota a las posibilidades reales de pesca y promover la readaptación de buques a otras actividades económicas.
El programa permitirá el desguace de embarcaciones o su reconversión hacia usos distintos de la pesca comercial, una medida que, según la consejería, contribuirá a reducir el esfuerzo pesquero y a mejorar el equilibrio económico y ecológico del litoral occidental.
Décadas de esfuerzo y gestión responsable
Asturias fue pionera en la adopción de medidas restrictivas desde finales del siglo pasado, cuando el descenso de capturas alertó sobre el peligro que corría la especie. Desde 1995, se ha reducido el número de licencias en más de un 60%, se ha prohibido la pesca recreativa y la de anguilas amarillas y plateadas, y se han implantado planes de gestión específicos en las rías del Nalón, Tinamayor y el oriente asturiano.
En el occidente, donde la pesca de la angula constituye un rasgo cultural y un recurso económico estacional, los profesionales afrontan la campaña con una mezcla de prudencia y esperanza.
El reto para el occidente asturiano será, una vez más, mantener vivo un oficio ancestral sin poner en riesgo la recuperación de la especie. La nueva campaña de la angula se presenta como una prueba más de que tradición y sostenibilidad pueden —y deben— caminar de la mano en los puertos del Cantábrico.