Una nueva línea de alta tensión (de más de 20 kilómetros) preocupa en el Occidente asturiano, por su posible impacto ambiental

Entorno donde se proyecta la línea de alta tensión. Foto: CEA

La Coordinadora Ecoloxista denuncia “la contaminación electromagnética que se va a generar al lado de viviendas y la actividad ganadera”

“La nueva evaluación de impacto ambiental de la modificación de la instalación eléctrica de alta tensión de la línea 132 kilovoltio Colectora Pesoz” ha despertado los temores en sectores del Occidente asturiano. Entre ellos, la Coordinadora Ecoloxista de Asturies (CEA) que confirma que va a presentar nuevamente alegaciones. 

“Va a tener un impacto por la contaminación electromagnética que se va a generar al lado de viviendas y la actividad ganadera como viene denunciando la Coordinadora Ecoloxista en los últimos años, con una merma de los recursos pastables de un entorno con una economía eminentemente dependiente del sector ganadero”, asegura el colectivo. 

Además, asegura que “va a tener un notable impacto sobre los espacios naturales de la zona; Reserva de la Biosfera Río Eo, Oscos y Terras de Burón y con la ZIM Sierras del Noroccidente de Asturias y cuencas del Porcía y del Esva, Alcornocales del Navia, Cuenca del Agüeira, Negueira y Río del Oro”.

El impacto también será notable en la cuestión paisajística, según la CEA. “La nueva línea aérea de 132 kilovoltios, con más de 20 Kilómetros, va a afectar a una zona del Occidente ya castigada por el incremento de infraestructuras eléctricas, una zona en la que ya existen dos subestaciones y multitud de apoyos y líneas de alta tensión.

“Va a aumentar los problemas de los incendios en el entorno de las líneas de alta tensión y el riesgo que supone para los vecinos y las actividades que se realizan en la zona. El riesgo de este pasillo de más de 14 kilómetros de recorrido por zonas arboladas será enorme”, aseveran. 

La coordinadora recuerda que “en agosto del 2022, se publicaba la Resolución de la Consejería de Administración Autonómica, Medio Ambiente y Cambio Climático, por la que se rechazaba parte del proyecto y concretamente la nueva subestación de Grandas de Salime que va pegada al pueblo de Santa Marina, que se vuelve a intentar en esta ocasión”. “Entendemos que esta línea forma un conjunto con los nuevos 56 parques eólicos previstos en la zona y precisa someterse a la Evaluación de Impacto Estructural, por afectar a numerosos núcleos de población de forma conjunta, y no debe tramitarse tramposamente, tal y como hace el Principado, cada línea y cada parque por separado”, añade el colectivo. 

La línea afecta a los concejos de Castropol, Boal, Illano, Pesoz y Grandas de Salime, “generando un alto riesgo de electrocución para las especies presentes: águila real, aguilucho cenizo, milano real, alimoche, buitre leonado y halcón peregrino”, afirma la CEA.