La Asociación Fraternidad sigue impulsando iniciativas para cuidar de la comunidad donde se asienta. En este caso, el cuidado es literal, ya que el prolífico colectivo lanza el proyecto “Embajadores/as de la Salud: Autogestores/as que cuidan su comunidad”, una iniciativa de salud comunitaria e inclusión social que recorrerá distintos concejos del Occidente asturiano con acciones informativas sobre nutrición, bienestar y hábitos de vida saludables.
El proyecto se desarrolla en colaboración con el nutricionista Ramón de Cangas y está alineado con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 3, centrado en la salud y el bienestar. La propuesta tiene como eje principal la formación de personas adultas con discapacidad intelectual del programa de Autogestores/as de Fraternidad para que se conviertan en agentes activos de promoción de la salud en su entorno.
La memoria técnica del proyecto reivindica a las personas usuarias de Fraternidad y de este proyecto como personas con discapacidad intelectual organizadas para expresar su opinión, defender sus derechos y participar activamente en las decisiones que afectan a su vida y a su comunidad, promoviendo la autodeterminación y la ciudadanía activa.
La iniciativa plantea un cambio de enfoque respecto a la participación tradicional de este colectivo en campañas sociales y sanitarias. En este caso, las personas con discapacidad intelectual no serán únicamente receptoras de información, sino protagonistas directas de las acciones divulgativas y comunitarias.
En las calles y espacios públicos, el proyecto plantea la instalación de estands informativos en diferentes concejos del Occidente asturiano, coincidiendo preferentemente con mercados, ferias o jornadas municipales. En ellos, los nuevos agentes de salud ofrecerán información accesible y basada en evidencia científica sobre cuestiones tan esenciales como la alimentación saludable, hidratación, actividad física, descanso o bienestar emocional.
Para ello, previamente recibirán formación específica a través de varias sesiones dirigidas por Ramón de Cangas y otros profesionales responsables del programa de Autogestores de Fraternidad. El contenido incluirá tanto aspectos relacionados con salud y nutrición como herramientas de comunicación en lenguaje claro y atención al público.
La memoria del proyecto subraya además las dificultades específicas que presenta el entorno rural del Occidente asturiano en materia de acceso a hábitos saludables, debido a factores como la dispersión geográfica, las dificultades de transporte o la menor oferta de actividades de promoción de la salud.
Sin duda, la propuesta de Fraternidad permite reforzar la salud comunitaria y, al mismo tiempo, contribuir a reducir desigualdades sociales y de participación. “El proyecto rompe con la imagen tradicional y pasiva asociada a este colectivo, mostrando su capacidad para formarse, comunicar, cuidar y aportar valor a su entorno”, señala el colectivo tapiego.
El calendario inicial de actividades comenzará el próximo 26 de mayo en Coaña, a las 16:00 horas, en el marco de las actividades de la Escuela de Salud del concejo. Posteriormente, la iniciativa llegará a Navia (28 de mayo, de 11:30 a 13:00 horas, en el mercado semanal); Tapia de Casariego (1 de junio, de 11:30 a 13:00 horas, en el mercado semanal); La Caridad (2 de junio, de 11:30 a 13:00 horas, también en el mercado semanal).
En Vegadeo, los agentes de salud actuarán en uno de los eventos con más concentración de público, la Feria de Muestras: el 5 de junio, de 12:00 a 13:30 horas; mientras que Castropol y Villayón tienen todavía pendientes de confirmar fechas y ubicaciones definitivas.
Como siempre, Fraternidad está pendiente de todos los detalles y promueve, además, un sistema de evaluación participativa mediante encuestas breves dirigidas a la ciudadanía y una sesión final de devolución y análisis conjunto con ayuntamientos, profesionales y participantes.
