Figueras (Castropol), San Tirso de Abres o Boal son algunos de los concejos que estrenan el servicio, con el respaldo de Cogersa
El Occidente asturiano sigue avanzando en la implantación de modelos de gestión de residuos más sostenibles y adaptados al medio rural. Son varios los concejos que, estos días, estrenan puntos limpios de proximidad. "Unas cajas" que han llamado la atención del vecindario y que "vienen súper completas", celebran, por ejemplo, en los Oscos.
La plaza de Sargadelos en Santa Eulalia de Oscos es uno de los puntos en los que se han instalado estos puntos limpios, en colaboración con Cogersa. También han llegado a Boal o Figueras (Castropol), así como a San Tirso de Abres y Taramundi. Estos dos últimos concejos, además, han puesto en marcha nuevos puntos de compostaje comunitario.
Según explican los ayuntamientos, las nuevas instalaciones permitirán a vecinos y vecinas depositar residuos específicos que habitualmente presentan mayores dificultades de gestión en zonas rurales. Entre ellos se encuentran pilas y baterías, ropa y calzado, cápsulas de café, tóners y cartuchos de impresora, sprays y aerosoles, pequeños aparatos eléctricos y electrónicos o aceite vegetal usado. "Hasta radiografías", comentaban sorprendidos algunos.
La iniciativa forma parte de un modelo cada vez más extendido en el Occidente. También Pesoz y Allande o Coaña estrenan puntos limpios de cercanía para reducir el impacto ambiental derivado del abandono o tratamiento inadecuado de residuos domésticos especiales.
Por su parte, los nuevos espacios de compostaje comunitario permitirán transformar restos orgánicos domésticos en compost natural, favoreciendo la reutilización de materia orgánica y reduciendo la cantidad de residuos enviados a tratamiento. “Queremos facilitar que reciclar sea cada vez más sencillo para la ciudadanía, también en el medio rural”, señalan en las administraciones locales.
La expansión de estos puntos responde también a los objetivos europeos y autonómicos de incremento de reciclaje y reducción de residuos, en un momento en el que Asturias trabaja para modernizar su modelo de gestión ambiental y extender servicios que tradicionalmente estaban más concentrados en áreas urbanas.
En territorios como el Occidente asturiano, marcados por la dispersión geográfica y el envejecimiento poblacional, la implantación de puntos limpios de proximidad es, además, una herramienta clave para garantizar igualdad de acceso a servicios ambientales y reforzar la sensibilización ciudadana sobre sostenibilidad y cuidado del entorno.