“La configuración de los bloques rocosos es compleja y será necesario desplazar maquinaria especializada”, señala el Principado
Tras una primera evaluación técnica del desprendimiento registrado, este viernes, en la AS-12, a la altura de Pelorde (Pesoz) se constata que hacen falta medios específicos. Según explican en la Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, “se ha determinado que, debido al gran volumen y a la compleja configuración de los bloques rocosos caídos sobre la calzada, será necesario desplazar maquinaria especializada externa que garantice tanto la seguridad de la actuación como su eficacia”. Y los trabajos comenzarán mañana mismo.
“Se ejecutarán con la máxima rapidez posible para restablecer la circulación a la mayor brevedad y estabilizar la zona con todas las garantías de seguridad”, aseguran en la consejería, que recuerda los desvíos alternativos para llegar a Pesoz y Grandas de Salime, a través la AS-11, por Vegadeo, o a por la AS-13. Para acceder a Boal, Doiras, Gío, San Esteban de los Buitres y Pelorde se puede circular por la AS-12.
El impresionante argayo se produjo en la tarde de este viernes y cortó totalmente el Corredor del Navia. Por fortuna, no ha habido que lamentar daños personales en ninguno de los usuarios de la vía.