'Rompiendo Distancias' o cómo envejecer con dignidad en los pueblos: así celebraron los mayores de Asturias 25 años de un proyecto único
Transporte, comida a domicilio, podología, peluquería y biblioteca móvil son algunas de las prestaciones del programa, que también es una importante «ventana para las mujeres»
El Programa 'Rompiendo Distancias' está presente en 39 concejos de Asturias y de él participan, actualmente, unas 7.890 personas mayores. Teniendo en cuenta que menos del 2% del territorio regional está considerado «urbano», decir que 'Rompiendo Distancias' es representativo es quedarse corto. Y es que, por esta iniciativa, que nació en la comarca Oscos-Eo hace ya veinticinco años, se han interesado en Latinoamérica y otros países de Europa. Por innovador, revolucionario (en la máxima expresión del término) y, sobre todo, por no dejar a nadie atrás.
«Lo de este programa son palabras mayores. Y, en el Gobierno de Asturias, estamos muy orgullosos de él, porque supone dignificar el cuidado de una persona mayor», destacó el director general de Promoción de la Autonomía Personal y Mayores, Enrique Rodríguez Nuño, este lunes, desde la Casa de Cultura de Taramundi.
A rebosar de público, llegado de todos los rincones de Asturias, el espacio acogió el acto de celebración de los veinticinco años de Rompiendo Distancias. Un programa que impulsó el Ejecutivo regional, en el año 2000, y que tuvo arranque en Taramundi, con Eduardo Lastra 'Lalo' como alcalde. Él fue, precisamente, uno de los nombres expertos en la mesa redonda de la mañana, a la que precedió una ponencia de Pilar Rodríguez, actual presidenta de la Fundación Pilares, exconsejera de Bienestar Social del Principado y exdirectora del IMSERSO.
Gerontóloga e investigadora, Rodríguez recordó los inicios de 'Rompiendo Distancias' y la indiscutible vocación de servicio que parió la iniciativa. «La idea era no discriminar a las personas que viven en el medio rural. Y teníamos dos grandes líneas de trabajo: la atención a las necesidades derivadas de situaciones de dependencia y la participación e inclusión de las personas mayores en la comunidad», contó la experta.
Con el paso de los años, 'Rompiendo Distancias' sirvió de vehículo para la llegada de servicios a los pueblos como el reparto de comida a domicilio, servicios de podología y peluquería, la biblioteca móvil (estrenada en Taramundi) y el servicio de préstamo de ayudas técnicas, «tan necesario para desenvolverse en la vida cotidiana». Eso sí, literalmente hubo que empezar por conseguir un vehículo. De los cuatro ruedas.
«No podíamos hacer llegar los servicios sin un medio de transporte, una furgoneta accesible y adaptada. La Consejería no tenía dinero entonces, así que fuimos a la Caja de Ahorros para poder conseguir estos tres vehículos que se pusieron en marcha en las zonas piloto del proyecto», recordó Rodríguez, «con una mezcla de alegría y melancolía».
Orgullosas de que un proyecto piloto como aquel, lo haya sido de verdad y, veinticinco años después, sea un motor esencial en la dinamización del medio rural, las trabajadoras de 'Rompiendo Distancias' celebraban, este lunes, un reencuentro. De Salas y Grao, pasando por la comarca de la Sidra, los Oscos o Valdés, las técnicas (en su inmensa mayoría mujeres) compartieron impresiones, capitaneadas por Trini Suárez, técnica en Taramundi y alma del programa.
Por su parte, vecinas y vecinos de diferentes concejos también participaron de la jornada, con teatro, «toques vaqueiros» y comida comunitaria en el polideportivo. Alcaldes del Occidente como el de Taramundi, San Tirso de Abres, Santa Eulalia de Oscos, San Martín de Oscos, Salas, Boal, Valdés o Vegadeo asistieron al acto, junto a las regidoras de Candamo y Yernes y Tameza, además de concejales de Castropol o Sobrescobio y otros territorios donde opera 'Rompiendo Distancias'.
«A las personas que lo usáis, al vecindario, gracias; porque estáis haciendo una red importante que consolida lo que es una sociedad estable, fuerte, democrática y participativa. Asturias tiene muchas cualidades para poder decir que vivimos bien y hay que decirlo en voz alta», aseguró Nuño.
Eliminar los desequilibrios territoriales y favorecer el envejecimiento activo y en el entorno son algunos de los objetivos de 'Rompiendo Distancias' y los Ayuntamientos que apuestan por él. Así lo reivindicó el regidor taramundés César Villabrille, destacando como un hito la apertura del centro polivalente de recursos para personas mayores, «que ya se ha quedado pequeño». «Envejecer en el pueblo es posible», proclamó.
Y no, no es igual envejecer en un entorno rural que en uno urbano. Ni hacerlo siendo hombre o mujer. Esas fueron algunas de las conclusiones generales de las expertas de la mesa redonda, como Patricia Vega, Covadonga López y Teresa Martínez. «Tenemos mucho trabajo por delante en el mundo rural y también en el mundo urbano. Las mujeres envejecemos y nos jubilamos con menos ingresos y esa es una variable clave. Los datos están ahí y también envejecemos con mayor discapacidad crónica. Las mujeres mayores lo tenemos más difícil y hay que trabajar en ello», subrayó Martínez.
En torno a 4.700 de las personas participantes del programa 'Rompiendo Distancias', son mujeres. «Es una ventana para muchas que se aferraron a ello», señalaron las expertas. La consejera de Derechos Sociales, Marta del Arco clausuró la sesión de la mañana, que tuvo como uno de los platos fuertes el conversatorio 'Experiencias de envejecimiento en primera persona: Yo vivo, yo decido” a cargo de participantes del Programa 'Rompiendo Distancias' como Adela Herrero (zona de Cangas de Onís, Amieva y Onís), Blanca Iglesias (zona Valles del Oso), José Manuel Arias (zona de Grau, Yernes y Tameza) y Dolores Valdés (de la zona Oscos-Vegadeo).