Entre cañas, escopetas y tradición: Cornellana celebró su gran cita con el salmón
Cada primavera, Cornellana mira al río con expectación. El salmón vuelve a ser protagonista y con él regresa también una de las citas más emblemáticas del calendario asturiano. Durante todo el fin de semana, la localidad salense se llenó de visitantes, pescadores, cazadores y amantes de la naturaleza para celebrar la XXVI Feria del Salmón Capenastur, un evento que combina tradición, cultura y actividad económica en torno al “rey del río”.
La feria se celebró en las inmediaciones del monasterio de San Salvador de Cornellana, donde se instalaron varias carpas y cerca de medio centenar de stands dedicados a la pesca, la caza, la artesanía y los productos agroalimentarios.
La inauguración oficial tuvo lugar el sábado por la mañana con la presencia del alcalde de Salas, Sergio Hidalgo, la directora del certamen, Ángeles Fernández, y distintas autoridades regionales y municipales. El acto estuvo acompañado por un desfile al ritmo de la Banda de Gaitas “Villa de Salas”.
Durante la apertura, el regidor destacó la importancia de este evento para el concejo, subrayando que Cornellana se convierte cada año en “el epicentro de la tradición ribereña y la naturaleza”.
La organización estimó una afluencia cercana a los 7.000 visitantes a lo largo del fin de semana, una cifra significativa para una localidad del tamaño de Cornellana y que confirma la consolidación de esta feria como uno de los eventos más destacados del concejo.
El programa incluyó numerosas propuestas divulgativas y de ocio vinculadas al mundo natural. Hubo talleres de tiro de precisión, exhibiciones de cetrería, visitas guiadas al monasterio de San Salvador y charlas sobre cuestiones relacionadas con la pesca, la caza y la biodiversidad.
Uno de los debates más seguidos fue el coloquio sobre el futuro de la pesca en Asturias, en el que participaron representantes de asociaciones de pescadores vinculadas al río Narcea. También se celebraron actividades gastronómicas, como la exhibición culinaria del chef David Montes, que presentó distintos platos elaborados con productos de pesca y caza.
El recinto permaneció animado durante toda la jornada del sábado y buena parte del domingo, con una notable presencia de público que recorrió los stands y participó en las distintas actividades programadas.
El momento más esperado llegó el domingo con el intento de subasta del campanu de Asturias, el primer salmón capturado en la temporada de pesca tradicional. La puja pública estaba prevista para las 13.15 horas en el recinto ferial, con doce pujadores confirmados. Como no se produjeron capturas, la organización contemplaba un segundo intento a última hora de la tarde. El pescador que lograse capturar el campanu recibiría un trofeo, material de pesca y distintos premios gastronómicos, además de la notoriedad que supone lograr el primer salmón de la temporada, uno de los hitos más simbólicos de la cultura pesquera asturiana.
Antes de la subasta, el Ayuntamiento de Salas entregó los galardones al Pescador y Cazador del Año, que en esta edición tuvieron una singular coincidencia: los premiados fueron dos parejas formadas por padres e hijos. El reconocimiento como Pescador del Año fue para Marino Álvarez Colado y su hijo Enol Álvarez López, vinculados desde siempre al río Narcea. El joven, de 19 años, ya cuenta con varias capturas de salmón, entre ellas el ejemplar de mayor peso de la temporada 2023.
Por su parte, el premio al Cazador del Año recayó en Francisco Martínez Oliveros, conocido como “Paco el de Salas”, y su hija María Martínez Fernández, quien comenzó a acompañar a su padre en las monterías siendo apenas una niña y hoy es una cazadora reconocida en el entorno. El homenaje puso de relieve la transmisión generacional de estas actividades tradicionales, profundamente ligadas a la identidad de las zonas rurales asturianas.
La Feria del Salmón Capenastur volvió a demostrar su capacidad para atraer visitantes y poner en valor el patrimonio natural, cultural y gastronómico del concejo de Salas. Con el río Narcea como telón de fondo, Cornellana vivió un intenso fin de semana en el que tradición, naturaleza y actividad social se dieron la mano en torno a una figura simbólica: el salmón, auténtico emblema de la cultura ribereña asturiana.