Adiós al punto negro de la senda del ferrocarril: San Tirso estrena pasarela bajo la N-640

San Tirso de Abres pone fin a uno de los tramos más peligrosos de su principal ruta turística con la colocación de una pasarela peatonal que evitará cruzar la N-640, una actuación que mejorará la seguridad de senderistas y ciclistas y estará lista en apenas unas semanas

Durante años, quienes recorrían la popular senda del ferrocarril en San Tirso de Abres sabían que había un punto donde convenía extremar la precaución. Un cruce incómodo, con mala visibilidad, obligaba a atravesar a pie la N-640, justo bajo un puente. No había accidentes registrados, pero el riesgo estaba ahí. Ahora, esa imagen está a punto de pasar a la historia.

Las obras para eliminar ese tramo conflictivo ya están en marcha. La empresa Otelec ha comenzado la colocación de una pasarela peatonal metálica que permitirá a senderistas y ciclistas pasar por debajo del puente sin necesidad de cruzar la carretera. Una intervención largamente esperada que, si se cumplen los plazos, estará lista en apenas un par de semanas, justo a tiempo para Semana Santa.

La actuación supone un salto cualitativo en seguridad para la Vía Verde del antiguo ferrocarril Villaodrid–Ribadeo, el principal reclamo turístico del concejo. El cruce se encontraba en una curva con visibilidad reducida y obligaba a los usuarios a invadir la calzada.

La pasarela tendrá 40 metros de longitud y 1,80 metros de ancho y estará construida íntegramente en metal, una elección pensada para facilitar el mantenimiento a largo plazo. Se ubicará en la parte alta del estribo del puente para evitar afecciones al río Eo, e irá acompañada de dos rampas de acceso y un pequeño muro de contención que garantizará la estabilidad del conjunto.

El proyecto, redactado por el ingeniero Antonio Varela, es técnicamente sencillo, pero fundamental desde el punto de vista de la seguridad. La obra se licitó por 158.821 euros y fue adjudicada por algo más de 142.000, con un plazo de ejecución de ocho meses, aunque la parte más visible —la colocación de la pasarela— quedará resuelta en cuestión de días tras haber sido fabricada previamente en taller.

Esta intervención forma parte de un paquete más amplio financiado con fondos del Plan de Sostenibilidad Turística de la comarca Oscos-Eo, que incluye mejoras ambientales y de servicios a lo largo de los doce kilómetros de la ruta. Entre ellas, la retirada de eucaliptos, la renovación de las luminarias en los túneles —tras los problemas sufridos el pasado verano por el robo de baterías— y la recuperación de elementos etnográficos como la fuente de O Cairo o una antigua caseta carbonera, que presentaba riesgo de derrumbe.

Con las obras ya avanzadas y el calendario jugando a favor, San Tirso de Abres se prepara para ofrecer una senda más segura, cuidada y atractiva. Un pequeño gran cambio que elimina un punto negro histórico y refuerza el valor de una ruta que cada año atrae a miles de visitantes. A veces, mejorar la experiencia pasa simplemente por dejar de cruzar donde no se debe.