Santalla de Oscos y Castropol comparten sus trucos para atender (e integrar) a mayores y jóvenes
Representantes de ambos concejos participan de una cumbre sobre Soledad no deseada, organizada por el Gobierno de Cantabria
Tener familia no garantiza sentirse acompañado. Vivir en una urbe, con miles de personas, tampoco. Pero también es cierto que la soledad no deseada en el medio rural es un hecho, de los importantes. Y en torno a él giraron, estos días, unas jornadas promovidas por el Gobierno de Cantabria, donde el Occidente asturiano estuvo muy presente.
En especial, la comarca Oscos-Eo, representada por el alcalde de Santa Eulalia de Oscos (Santalla), Francisco López, y la técnica de Salud del Ayuntamiento de Castropol, Belén Pertierra. Esta última presentó, visiblemente orgullosa, el Proyecto Joven ‘Nuestra salud emocional’. Una iniciativa que se gestó en el Grupo de Participación Juvenil de Castropol, formado por cuatro vecinas que querían que se contara con la juventud para tomar las decisiones que afectan al futuro del concejo.
Si suya será la responsabilidad de gestionar el territorio, suya es la responsabilidad de participar ahora de la proyección y el desarrollo de la sociedad. Una sociedad que está cada vez más fragmentada o, al menos, a la que invade con fuerza el individualismo y la soledad.
«La Soledad no Deseada no es solo cosa de personas mayores. Según los últimos datos, el 16,5% de jóvenes dice sentirse sola frecuentemente o muy frecuentemente. Y el porcentaje en el medio rural se triplica frente a quienes dicen no sentir soledad, con un 37,2% de jóvenes que la padecen», subrayó Pertierra.
Los datos, que son nacionales, los extrajeron también del propio concejo, a través de una encuesta que las mismas jóvenes elaboraron. «55 personas respondieron y, finalmente, nos quedamos con una muestra de 38 personas que cumplían los criterios de calidad. El objetivo era analizar las emociones que habían sentido en los últimos seis meses los jóvenes y ver las reacciones habituales y las principales fuentes de apoyo social y emocional que tienen», explicó Pertierra.
«Hablar con los amigos y amigas era la primera opción frente a los problemas y el malestar emocional. Luego, en mayor medida acudían a las redes sociales para entrar también en contacto con amigos. Y otras respuestas eran ‘guardar o callarmelo y llorar», añadió la técnica, psicóloga de formación.
Su turno de palabra llegó después del del alcalde santallés que, de paso que explicaba las iniciativas para prevenir la Soledad No Deseada que se desarrollan en el concejo, enumeró las virtudes del mismo. Principales sectores productivos, servicios (farmacia, escuela de 0 a 3 gratuita, colegio público, centro de salud, bares, comercio y cuartel de la Guardia Civil, entre otros) y una población que crece aunque no se libra del envejecimiento o la dispersión.
«Tenemos 28 núcleos de población, en 47 kilómetros de municipio. Somos unos 440 habitantes, de ellos 108 tienen más de 70 años y 58 personas son menores de 20 años», explicó López. Los inicios de la atención específica a las personas mayores en sus entornos y, consecuente paliación de la soledad no deseada, lo situó hace 25 años, con el arranque del Programa Rompiendo Distancias en la comarca Oscos-Eo.
Si bien Rompiendo Distancias es un programa, fundamentalmente, para acercar servicios a los mayores de 65 años y no para prevenir la soledad no deseada en sí mismo —como destacaron otras expertas del foro—, es la herramienta con la que «concejos pequeños como el nuestro, puede programar encuentros y actividades que den pie a que la gente mayor se junte», señaló el regidor santallés.
Además de la partida que muchos ayuntamientos asturianos reciben en el marco del programa Rompiendo Distancia, «2024 fue el primer año en el que, dentro del Plan Concertado de Servicios Sociales, hay una partida específica para soledad no deseada», detalló López. En ella también entra el otro gran grupo a quién afecta la soledad: la juventud.
Hasta ahora, según explicó el primer edil, las actividades de la juventud se enmarcaban también fundamentalmente en el Plan Corresponsables, si bien este limita el rango de acción a menores de 16 años. «Para nosotros son muy importantes los encuentros intergeneracionales. Funcionan y en esa línea trabajamos», señaló López, mostrando un fragmento del videopodcast que produjo, este año, el consistorio recuperando las míticas y especiales ‘Polavilas’ de los pueblos asturianos.
Aparte de promover encuentros intergeneracionales y de la transmisión y protección del conocimiento local y el patrimonio inmaterial de la zona, el Ayuntamiento santallés se plantea como retos la reducción de las barreras arquitectónicas (por ejemplo de la Casa da Cultura), el fomento de la participación infantil y juvenil en la vida sociocultural del pueblo y la mejora de la movilidad. Porque «no se trata solo programar actividades sino de hacer que la gente realmente se implique y participe», subrayó López, ejemplificando esa integración social con la apertura de las verbenas del pueblo por parte del grupo de ‘baile social’ del pueblo.
Junto a los asturianos, también participaron de las jornadas Maite Huarte, coordinadora de Acompañandot, de la federación de asociaciones culturales y vecinales de Teruel; María Loro, coordinadora del Programa Viernes en Campoo-Los Valles y Alejandro Serrano, director de Tercera Actividad del programa Salvia de la Fundación Santa María la Real.
Desde Cataluña llegó Marta Ortiz, coordinadora del programa Vincles Alt Pirineu-Aran y de Cantabria, María García del Hierro, Presidenta Colegio Oficial de Farmacéuticos de Cantabria. También compartió su experiencia en las jornadas David Gutiérrez, Director de Programas de la Red Cántabra de Desarrollo Rural.
Sacramento Pinazo, de la Universidad de Valencia; Álvaro Franco, Coordinador del Programa Viernes en Saja-Nansa y Diego Lamadrid, Jefe del Equipo ROCA de la Guardia Civil en Cabezón de la Sal cerraban los nombres del programa.