Los socialistas de Tapia se organizan para alegar a la mina de oro en Salave y el grupo partidario exige «argumentos fundamentados»
La asociación a favor del proyecto pide a las autoridades que insten «a la prudencia» a la hora de hablar de la posible explotación del yacimiento
El pasado 25 de julio se abría el plazo para presentar alegaciones contra la declaración de la mina de oro en Salave como iniciativa de Interés Estratégico Regional. Y, como era de esperar, las reacciones no tardaban en producirse. Los numerosos colectivos en contra (más de ochenta asociaciones sectoriales y profesionales de la pesca, ganadería, agricultura, turismo y hostelería suscribieron un manifiesto en 2021) preparan sus alegaciones, y también lo hace el grupo a favor: la Asociación por la Reindustrialización del Occidente asturiano (Idoa).
A esta última no le ha gustado la posición del PSOE tapiego y que la sede del partido en la villa abra sus puertas «para ayudar y asesorar a todas las personas que quieran presentar alegaciones» contra el planteamiento minero en el entorno de las Lagunas de Salave, y exige «argumentos fundamentados para alegar en contra del proyecto».
Reclama que se deje trabajar a los técnicos «sin juicios ideológicos sin fundamento» y «solicita a las autoridades que se exija prudencia a la hora de hablar del proyecto de Salave». «En Asturias hay minería que compatibiliza su trabajo con las demás actividades desde hace muchos años y otras empresa medioambientalmente sensibles en el entorno de Tapia, donde trabajan algunos representantes políticos que muestran su rechazo a un proyecto que no tiene ningún informe en contra, por eso no se ha emitido una declaración ambiental negativa», dice Idoa en un comunicado.
Por su parte, los socialistas tapiegos abren su sede convencidos de que «la defensa de nuestro entorno es tarea de todos y todas». Este jueves 14 y el lunes 18, de 10:30 a 12:00 horas quien lo desee podrá pasarse por ella, con límite de plazo para enviar las alegaciones el próximo 25 de agosto. El vecindario y empresariado que rechaza la explotación aurífera también pone a disposición de los interesados varios punto con hojas de alegaciones como el Kartodromo de Tapia, la tienda Picante Surf del puerto, OnlyLocals (playa de Tapia) y Lampariego (playa Peñarronda).
También Idoa publicita en sus redes sus propias alegaciones. Recuerda que la iniciativa minera de Exploraciones Mineras del Cantábrico (filial de la multinacional canadiense Black Dragon Gold) «se encuentra en fase de evaluación urbanística» y asegura que «trabajará cumpliendo con los criterios sostenibles».
Respecto a dichos trámites relacionados con Urbanismo, el Pleno del Ayuntamiento de Tapia de Casariego (presidido por el alcalde del PP, Pedro Fernández) rechazó por unanimidad, el pasado noviembre, la propuesta de la minera para recalificar 61 hectáreas de terreno no urbanizable de Interés Agropecuario (así están catalogadas 21 de esas 61 hectáreas) y de interés forestal (las 40 hectáreas restantes) en la parroquia de Salave. Para ello se basaron en informes técnicos que defienden que el entorno siga siendo protegido.
Según recoge la Guía Repsol, las Lagunas de Salave son «un paraíso de madreselvas, plantas protegidas y vegetación que forman un amplio bosque tupido a poca distancia de Tapia». «Un lugar alejado del mundanal ruido. Un bosque, al estilo cuento de Andersen, deja imaginarios pasajes en los que aparecen Hansel y Gretel buscando el camino a casa. Aunque si miraran debajo de las lagunas, se harían dueños de otro cuento, ya que encontrarían una antigua mina romana en la que el oro brota de la tierra», añaden.
Más allá de lo poético del lugar y realmente centradas en criterios técnicos e históricos son las declaraciones de protección efectuadas por la autoridad competente en numerosos bienes culturales del territorio tapiego. El proyecto presentado por la minera incluye un documento específico sobre el Patrimonio de la zona y sus posibles afecciones, definiendo dos áreas, «una más reducida que denominamos Área de Afección, que integra las zonas donde se proyectan las instalaciones mineras y su entorno inmediato; y otra, que la circunda y de mayor superficie, que se ha considerado como Área de Influencia».
En el caso del Área de Afección, la promotora localiza el Camino de Santiago (el de la Costa), considerado Bien de Interés Cultural, también la Explotación minera de Los Lagos de Salave-Silva, el Castro El Castelo, Material lítico de Silva y el Canal de Los Lagos. También se reconoce como patrimonio la Necrópolis tumular de A Pontrabiza, la Iglesia San Salvador de Salave y un buen número de casas, cavazos y pajares, que constituyen un rico patrimonio etnográfico.
Por otra parte, en el Área de Influencia (la envolvente de un kilómetro en torno a las instalaciones del mismo), el documento de EMC incluye 18 áreas arqueológicas de interés arqueológico, por ejemplo Folgueirón, Salave, Silva y Cotarelo (donde se han hallado materiales líticos de edad paleolítica en superficie). También se incluyen cinco necrópolis tumulares o túmulos aislados, tres poblados castreños (El Castelo, El Picón y Castreda), dos iglesias de origen medieval (San Salvador de Salave y Santa María de Campos) y una Zona de Riesgo Arqueológico (ZRA) correspondiente a la Capilla de San Julián de Campos y Salave, de cronología indeterminada.
En su evaluación general de las posibles afecciones al patrimonio, la promotora defiende que el Proyecto Salave «resulta compatible con el patrimonio cultural, siempre y cuando las afecciones descritas, de escaso impacto, sean aprobadas por la autoridad competente en materia de patrimonio cultural». También Idoa defiende la compatibilidad del proyecto «con la pesca, la ganadería, la agricultura y el turismo», pese a que entidades como la Federación de Cofradías de Pescadores de España, la Federación española de Surf o la Sociedad Española de Ornitología ya se han manifestado en contra de la explotación minera.
El número de puestos de trabajo que la explotación subterránea pudiera llegar a crear en la zona es uno de los principales argumentos de Idoa, a quienes en la zona algunos recriminan no defender ningún otro proyecto industrial para el Occidente asturiano. Según Idoa una mina de oro en Salave permitiría «optar a un trabajo digno con unas condiciones no precarias, y que así podamos seguir viviendo en la zona». «Desde IDOA apoyamos los proyectos que están avalados por técnicos competentes y que a día de hoy se encuentren siendo evaluados por las autoridades que les corresponde», responden.
EMC en los documentos sobre Salave actualmente en información pública señala que «se prevé un fuerte impacto positivo sobre el empleo local, ya que las actividades mineras subterráneas generan un importante volumen de personal, tanto durante la fase preoperacional como durante la fase de explotación del recurso minero». «Durante la fase de clausura y desmantelamiento de las instalaciones mineras se mantendrá un cierto nivel de empleo ligado a estas actividades, si bien es previsible que en menor cuantía», añaden.
Por su parte, los sectores críticos con el proyecto destacan la dificultad de las actuales grandes industrias del Occidente asturiano como los astilleros, plantas lácteas o de biomasa, además de ganaderías, para encontrar trabajadores cualificados. Un signo para muchos «de que en la comarca ya hay trabajo para quien quiera trabajar».