Alrededor de unas doscientas personas se dieron cita en el polideportivo de Luarca
Algunos madrugaron más que otros, porque a Luarca llegó, este miércoles, gente de todo el Noroccidente. Participaban en el encuentro anual del programa Rompiendo Distancias, que dinamiza la vida sociocultural de las zonas rurales asturianas desde hace más de dos décadas. Y llenaron el polideportivo municipal, ambientado para la ocasión.
El de hoy en Luarca era el noveno encuentro del Noroccidente. “Normalmente la sede va cambiando todos los años y así vemos más sitios”, explicaban algunos de los participantes, muchos de ellos mayores de 65 años (a quienes se dirigen las actividades de Rompiendo Distancias).
En total, alrededor de doscientas personas se sentaron a la mesa en el polideportivo luarqués. Desde Boal, a Castropol y Vegadeo, pasando por los Oscos y, por supuesto, todos los rincones del extenso concejo de Valdés. “Lo pasamos estupendamente. Agradecemos mucho estos encuentros”, señalaban algunas de las vecinas oscenses.
Juntarse, salir de casa… son algunos de los principales “motivos” que empujan al alumnado a participar de la jornada y de las múltiples que realizan en el marco del programa a lo largo del año. Esta vez, la 'xuntanza' en Luarca incluía visitas a algunos de los principales recursos turísticos y culturales de la villa, como el Bosque Jardín de la Fonte Baxa, la Cofradía de Pescadores o la Casa de las Artes y las Ciencias. “El que vive en un pueblo y es mayor tiene que salir de casa”, recomendaba una de las valdesanas, antes de la comida.
La servía el Restaurante Villuir, e incluía pimientos rellenos de bacalao y tarta de queso, entre otras delicias. Alcaldes como el de San Tirso de Abres, San Martín y Santa Eulalia de Oscos, además del valdesano y varios concejales acompañaron a sus vecinos y vecinas en la comida de hermandad. La vuelta a casa, en autobús, deseando llegar "y contar a hijos, nietos y amigas" la experiencia.