La Asociación Fontes del Porcía, que recopiló casi doscientas firmas en un un día, se presenta el próximo viernes 25 en A Caridá
Desde el Valle del Porcía, en el Noroccidente asturiano, ha partido, estos días, dirección Estrasburgo, una petición muy clara al Parlamento Europeo «para garantizar la protección integral del Valle del Río Porcía, enclave Red Natura 2000». Respaldado por 193 firmas (recopiladas en apenas veinticuatro horas), el documento ha sido enviado por la Asociación Fontes del Porcía, que opera en los concejos de El Franco, Tapia de Casariego, Boal y Castropol.
El grupo, formado por profesionales de diferentes ámbitos, tanto científico como social, está presidido por el biólogo Ángel Fuentes y nace con el objetivo de contribuir a la mejora de la salud comunitaria, la protección de los bosques y ríos, la búsqueda de nuevas oportunidades para la juventud y el desarrollo de una Inteligencia Artificial Rural, además, por supuesto, de fomentar el consumo local (por ejemplo, con descuentos para socios en algunos negocios de la zona).
Es en esa creencia de un futuro más limpio y saludable en los pueblos del Occidente asturiano en que se enmarca una de sus primeras acciones: la presentación de esta petición al Parlamento europeo, donde el grupo mantiene sus contactos. «Queremos que la Comisión Europea actúe firmemente como garante de los espacios de la Red Natura 2000 y que paralice de forma indefinida cualquier explotación minera en las cercanías del río Porcía en el occidente de Asturias», explican.
La zona del río Porcía está catalogada como Zona de Especial Conservación (ZEC), por lo que cuenta con figuras de protección dentro de la Red Natura 2000. «En la parte oriental del municipio de Tapia de Casariego, lindando con el cauce del río Porcía, se encuentran unos importantes vestigios arqueológicos en un entorno rural y que alcanzan la propia costa. Estos vestigios arqueológicos corresponden a la minería de oro romana de los siglos II y III d.C. siendo únicos en la Península Ibérica ya que no existen restos de ninguna otra mina de oro romana tan cerca de la costa», destaca la asociación, lamentando que, «a pesar de semejante importancia cultural, su degradación continúa inexorablemente debido a la falta de un plan de recuperación integral de la comarca».
Más aún, aseveran: «tanto el cauce del río Porcía como esos vestigios arqueológicos, se encuentran permanentemente amenazados por los continuos y sucesivos intentos de explotación minera por parte de la empresa Exploraciones Mineras del Cantábrico (EMC), filial de Black Dragon Gold de origen canadiense».
Actualmente, el Noroccidente asturiano espera la decisión del Principado en cuanto a la evaluación de impacto ambiental de esta iniciativa de explotación del yacimiento de Salave. También, su declaración o no como uno de los proyectos estratégicos de la región, en base a la nueva normativa homónima.
«Las leyes europeas sobre el agua son muy claras. Europa no puede mirar hacia otro lado. Sus propias directivas están siendo puestas a prueba en Porcía. Por eso pedimos que la Comisión Europea actúe, que se proteja este lugar, y que se respete el espíritu y la letra de las leyes que nos protegen a todos», apuntan.
La asociación ciudadana tiene planes alternativos para el espacio. «Solicitamos además, que el Parlamento Europeo inste a la Comisión Europea a avalar al Gobierno del Principado de Asturias para proceder a la expropiación de los terrenos donde se encuentran los vestigios para que puedan ser disfrutados por el público y en los que se pueda construir un Centro de Interpretación de la Minería de Oro Romana en Asturias», inciden en las filas de Fontes del Porcía.
El grupo hará su presentación oficial en el Auditorio As Quintas de El Franco, el próximo viernes 25 de julio, a las 20:00 horas. Ya estuvieron presentes en la Feria Artenatur, «plantando la semilla» y mantienen alianzas con otros colectivos como la Sociedad Española de Ornitología (SEO Birdlife) y la Asociación Científicos Españoles en Bélgica (CEBE).
Entre las actividades de la asociación está la creación de una bolsa de terrenos y la divulgación científica en el medio rural y, además, el impulso a proyectos como la construcción de un Centros de Interpretación del Valle del Porcía Medio y Bajo y la reconstrucción de elementos de especial valor como por ejemplo la Torre de los Ochoa en Valdepares.