El PP denuncia en Vegadeo la «discriminación sanitaria» del Noroccidente asturiano
La diputada Pilar Fernández Pardo critica la precariedad en la Atención Primaria y hospitalaria, y señala al Hospital de Jarrio como símbolo del «desprecio del Gobierno de Barbón»
El Partido Popular volvió hoy a alzar la voz contra lo que considera una situación de «discriminación sanitaria» que sufre el Noroccidente de Asturias. En una comparecencia desde Vegadeo, la diputada regional y portavoz de Sanidad del PP en la Junta General, Pilar Fernández Pardo, denunció la precariedad de la asistencia sanitaria en la comarca, tanto en Atención Primaria como en el ámbito hospitalario.
Fernández Pardo calificó la situación como una «precariedad peligrosa» y aseguró que los vecinos de esta zona «han perdido la confianza en sus gobernantes», hasta el punto de tener que recurrir al Defensor del Pueblo o presentar solicitudes de derecho de petición ante la Junta General «como un auténtico SOS ciudadano».
Uno de los ejemplos más ilustrativos, según la diputada popular, es el consultorio de San Tirso de Abres, donde, pese a las denuncias realizadas hace un año, aún no se ha asignado un médico titular. «Solo cuentan con un profesional desplazado uno o dos días a la semana y, hasta el mes de abril, tampoco había atención pediátrica», lamentó.
El Hospital de Jarrio, «símbolo del abandono»
El centro hospitalario de referencia en el Noroccidente, el Hospital de Jarrio, fue señalado por Fernández Pardo como el «mayor exponente del desprecio y la discriminación por parte del Gobierno de Barbón». La portavoz del PP aportó cifras para respaldar su crítica: actualmente, 300 pacientes esperan hasta cuatro meses para una primera consulta de urología, y algunos son derivados al Hospital Valle del Nalón, «a más de tres horas en transporte público».
A estos retrasos se suman las demoras en las pruebas diagnósticas: 718 pacientes aguardan a ser citados, de los cuales 427 están pendientes de una ecografía, con una espera media de dos meses. En cuanto a las intervenciones quirúrgicas, la lista de espera ascendía en abril a 851 personas, 32 más que el mes anterior, con una media de cuatro meses para ser operado.
La diputada del PP advirtió de que la llegada del verano podría agravar aún más esta situación, ante la previsible falta de refuerzos y el aumento de la población en la zona por el turismo. «La salud de nuestros vecinos se verá aún más comprometida», advirtió. «¿Cómo pretende la consejera de Salud garantizar la asistencia en el Noroccidente?», se preguntó.
Desde el Partido Popular, se exige al Gobierno del Principado una actuación urgente para revertir lo que consideran una «marginalidad sanitaria estructural» en esta parte del territorio asturiano.