Un mítico vecino de Villatresmil (Tineo) es el promotor de la ruta, que extiende a los concejos limítrofes
Con el mes de octubre llega a Villayón un nuevo servicio. Bastante curioso y “muy necesario en las zonas rurales”, defiende su promotor, Fernando Álvarez Mon. Popularmente conocido en el Suroccidente como ‘Cañón’, el vecino de Villatresmil (Tineo) es repartidor de gallinas a domicilio y ha decidido incluir el concejo de Villayón, en el Valle del Navia, entre sus rutas.
“Quería que todos aquellos concejos que linden con el municipio de Tineo pudieran tener este servicio. Y hoy queda abierta esta ruta en Villayón, que será los miércoles”, explica Cañón en uno de sus famosos vídeos.
El tinetense ha dejado ‘bandos’ informativos en la capital del municipio y su teléfono (638 021 793) para que puedan contactarle, porque siempre trabaja bajo pedido. “No traigo ni una gallina no siendo por encargo. Y con Villayón quedan ya cerradas las rutas, porque no puedo llegar a más”, explica Cañón desde su furgoneta de reparto, con el sonido de fondo de los animales.
El pasado abril ya informaba del género y del precio. “Las gallinas hace cien años quitaron mucha hambre y la volverán a quitar, no lo dudéis”, aseguraba el tinetense, con “rubias, blancas y negras, a 10 euros; Sussex, franciscanas a 11 euros y pollos pequeños a 5 euros”. También a la venta pavos, ocas y patos.
Hace unos dos años confiesa que le denunciaron por lo que hace, “por repartir gallinas por los pueblos”, pero asegura que facilitó toda la documentación e información que le pidió la Guardia Civil, incluído “a dónde compraba las gallinas”. “Luego saqué lo de tratante, que era lo que me hacía falta”, pero las críticas no terminaron ahí.
No obstante, ‘Cañón no ceja en su empeño de acercar este servicio a las zonas rurales del Occidente asturiano y agradece “a los clientes, que cada vez sois más”. A ello, a insistir está acostumbrado. En 2021, en protesta por la precariedad de las comunicaciones en la comarca, llegó vestido de cura y con dos burros al polígono de La Curiscada, en Tineo, “como se transportaban las mercancías en 1900”. Y, en 2018, se dedicó a plantar berzas en los baches de la carretera AS-359 para reivindicar también su arreglo.