Cuidar con mimo: tres pediatras que acompañan a las familias más allá de la consulta
Cristina Martínez, ribadense; Carmen Ornia y Lucía Rodríguez, ambas sierenses, ejercen como pediatras en Asturias y comparten mucho más que profesión. Son amigas y, desde finales de 2025, también compañeras en un proyecto divulgativo en redes sociales: el perfil de Instagram Conmimo Pediatría, desde el que acercan información sanitaria rigurosa y cercana a madres y padres.
Las tres coinciden en que su elección profesional estuvo marcada por la vocación. «Porque nos encanta trabajar con niños y acompañar a sus familias desde el principio. La pediatría no es solo “curar”, es prevenir, explicar, tranquilizar y ver cómo crecen», explican. Destacan, además, la parte más humana de su trabajo: «Escuchas, acompañas y creas vínculo con las familias».
La idea de crear el perfil surgió de forma natural, a partir de su experiencia diaria y de muchas conversaciones sobre lo que veían en consulta: miedos, dudas repetidas o información confusa. Detectaron que muchas familias acudían primero a internet en busca de respuestas, pero no siempre encontraban contenidos fiables. «Nos dimos cuenta de que muchas buscaban información en redes, pero no siempre con base científica. Así nació Conmimo Pediatría, con la intención de ofrecer información basada en la evidencia, explicada de forma sencilla y cercana».
A pesar de llevar poco tiempo en activo, la acogida ha sido muy positiva. «La respuesta nos ha sorprendido muchísimo. Recibimos mucho cariño y mensajes que nos animan a seguir con este proyecto», aseguran.
Dudas frecuentes
En las consultas, las inquietudes se repiten. La preocupación por el desarrollo, la alimentación, el sueño, las infecciones frecuentes, las fiebres o, cada vez más, la salud emocional de los niños son algunos de los motivos más habituales. Las preguntas reflejan inseguridad y autoexigencia: «“¿Es normal esto?”, “¿Lo estaré haciendo bien?”, “¿Tengo que preocuparme?”». A su juicio, las familias están hoy más informadas, pero también más expuestas a mensajes contradictorios, lo que en ocasiones genera más ansiedad. Ante estas situaciones, apuestan por la escucha y la empatía. «Validar las emociones de los padres es parte de nuestro trabajo. Muchas veces, solo con entenderlo, ya se quedan más tranquilos».
Aunque buena parte de sus contenidos están centrados en la primera infancia, también dedican espacio a la adolescencia, una etapa clave en el desarrollo físico, emocional y social. «En ella se consolidan muchos hábitos que influyen en la salud futura», explican. Además, recuerdan que es un periodo lleno de cambios, inseguridades y retos, tanto para los chicos como para las familias, y que merece la misma atención y acompañamiento.
Espacio seguro donde informarse
Las tres pediatras son conscientes del papel que juegan hoy las redes sociales en la información sanitaria. «Muchas familias buscan primero en Instagram o Google antes que en otro sitio», señalan. Reconocen su potencial, pero también sus riesgos, ya que abundan los bulos, los mensajes alarmistas y los consejos sin base científica. Por eso, su objetivo es ofrecer un espacio seguro donde informarse con tranquilidad.
Entre los contenidos se encuentran los dedicados a desmontar mitos. Uno de los más extendidos es el relacionado con la fiebre. «Se sigue pensando que es peligrosa y que hay que bajarla como sea», explican. Recuerdan, sin embargo, que se trata de un mecanismo de defensa del cuerpo y que lo importante es valorar el estado general del niño, no solo lo que marca el termómetro.
La mayoría de los temas que publican nacen del día a día en consulta, de preguntas repetidas, situaciones que se repiten o miedos frecuentes. También reciben ideas de otros compañeros. «Muchas veces salimos de trabajar diciendo: “Esto habría que explicarlo en Instagram”», comentan.
Aunque el proyecto es reciente, ya reciben mensajes privados con dudas concretas, agradecimientos y experiencias personales. Siempre recuerdan que el contenido del perfil no sustituye a una consulta médica. Compaginar la iniciativa con su labor asistencial no es sencillo. «Lo hacemos en ratos libres, muchas veces por la noche o los fines de semana», reconocen. Aun así, lo viven como un proyecto muy ilusionante que les compensa el esfuerzo.
Para cerrar, lanzan un mensaje claro a madres y padres: «Confiad en vosotros mismos. Nadie conoce mejor a vuestro hijo que vosotros». Defienden la importancia de informarse y pedir ayuda, pero sin caer en la autoexigencia. «No os machaquéis buscando hacerlo perfecto. Con mimo, paciencia y presencia, ya lo estáis haciendo muy bien».