¿Das vueltas en la cama y no consigues dormir? La Dra. Vanesa Fraga, neuróloga en Maas Saúde, te explica a qué se puede deber

La especialista de Maas Saúde, que atiende pacientes privados y asegurados de Sanitas, analiza los distintos tipos de insomnio, sus causas más habituales y las opciones de tratamiento para recuperar un sueño reparador.

Dormir mal no es solo pasar una mala noche. El insomnio, uno de los trastornos del sueño más frecuentes, afecta a un número creciente de personas y repercute directamente en la calidad de vida, el rendimiento diario y la salud. Dolor de cabeza, falta de atención, cansancio persistente o dependencia de pastillas para dormir son solo algunas de sus consecuencias más habituales.

La Dra. Vanesa Fraga, neuróloga especializada en el diagnóstico y tratamiento de trastornos neurológicos en Maas Saúde, explica que uno de los errores más comunes es pensar que el insomnio es siempre el mismo.

Diferentes tipos de insomnio

En consulta, los especialistas distinguen varios tipos. El insomnio de conciliación se da cuando la persona tarda mucho en dormirse, pasando largos periodos en la cama sin lograr iniciar el sueño.

El insomnio de mantenimiento, en cambio, se caracteriza porque el paciente concilia el sueño con relativa facilidad, pero se despierta varias veces durante la noche, interrumpiendo el descanso.

También existe el despertar precoz, cuando la persona se levanta muy temprano, alrededor de las cuatro o cinco de la madrugada, sin posibilidad de volver a dormir.

Un problema con múltiples causas

La Dra. Fraga subraya que antes de aplicar cualquier tratamiento es fundamental confirmar si realmente se trata de insomnio y analizar su origen. En la consulta se revisa si el paciente toma medicación que pueda afectar al sueño, si hay algún problema médico asociado o si el insomnio aparece como consecuencia de estrés, ansiedad o cambios vitales.

Aunque muchas personas recurren a la medicación, la neuróloga advierte que no siempre es la primera ni la mejor solución. Cambios en los hábitos de sueño pueden ser decisivos: evitar cenas copiosas, mantener horarios regulares, reducir el uso de pantallas antes de dormir o establecer rutinas que favorezcan la relajación son recomendaciones básicas.

El insomnio no tratado puede cronificarse y afectar gravemente al bienestar físico y mental. Por eso, desde Maas Saúde insisten en la importancia de consultar con un profesional cuando las noches difíciles empiezan a interferir en la vida diaria.