El evento, organizado por Os Mismos de Sempre, tiñó de color la piscina de agua salada de la villa
Esta tarde, los ‘Solipatos’ de Os Mismos de Sempre se lanzaron al agua salada de la piscina natural de Tapia de Casariego. La segunda edición de la iniciativa solidaria se celebró con gran éxito y respaldo de numerosos colectivos, como la Asociación Fraternidad o el Instituto Universitario de Oncología Principado de Asturias-Fundación Cajastur (IUOPA).
Como explicaron Os Mismos de Sempre, más de 2.000 patos no fueron reclamados en la pasada edición de 2024, por eso, en pro de la sostenibilidad, se mezclaron con los nuevos ‘Solipatos’ que, este domingo, compitieron en el agua para llevar lo más lejos posible el mensaje de lucha común contra el cáncer.
Desde finales de junio, los especiales patitos amarillos tapiegos comenzaron a venderse a cinco euros, en diferentes puntos del Occidente asturiano y A Mariña lucense. La colaboración del vecindario del concejo es absoluta (en la decoración y venta de los patos, así como la promoción del propio evento) y se nota.
Instante de la Patoleada Solidaria de Tapia de Casariego, este domingo.
«Hoy en Tapia de Casariego hemos tenido la suerte de compartir un acto tan original como emocionante: la Patoletada 2025. Durante meses, Os Mismos de Sempre han vendido cientos de patitos de goma que hoy "navegaron" llenando de alegría y solidaridad cada rincón. Algunos de esos patos fueron pescados después para un sorteo, pero lo verdaderamente importante es que los fondos recaudados se destinan íntegramente a apoyar la investigación contra el cáncer que desarrollamos en el IUOPA», celebraron desde el organismo de la Universidad de Oviedo.
«Es una iniciativa llena de ilusión y compromiso que demuestra, una vez más, cómo la fuerza de la comunidad puede impulsar la ciencia y la esperanza. Gracias de corazón a la asociación y a todas las personas que participaron. Sois ejemplo de que cada gesto cuenta», añaden los oventenses.
Por su parte, el colectivo organizador agradeció «la energía, alegría y buen rollo que hicieron que casa pato fuera único». Y ya señala que «están secando» tras endulzarse (pasar por agua dulce), listos para volver a sus hogares.