Así son As Chocolateiras, las vecinas que mantienen viva una tradición muy dulce en Burela

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photo_camera As Chocolateiras, uniformadas con sus delantales, el día de la inauguración del alumbrado de Navidad en Burela. Foto: Facebook As Chocolateiras de Burela.
Xefa, Maruja, Loli y Moncha llevan más de diez años preparando el chocolate de las principales celebraciones de Burela, en un trabajo desinteresado hecho con técnica, organización y un humor que las hace inconfundibles

En Burela hay un aroma que reaparece cada año por Navidad, en Carnavales y en otras tres o cuatro citas a lo largo del año, y muy especialmente en la Cabalgata de Reyes: el del chocolate caliente preparado por As Chocolateiras. Son cuatro mujeres —Xefa, Maruja, Loli y Moncha— que llevan más de una década al frente de una tradición tan querida como esperada. No lo hacen por obligación ni por encargo: lo hacen por cariño, por costumbre y porque disfrutan estando juntas.

Su historia comenzó hace años, inicialmente vinculadas a la Asociación Cultural Ledicia y, en la actualidad, formando parte de Os Asadores. Con el tiempo, su labor fue creciendo hasta convertirse en un elemento propio y reconocible de las fiestas de Burela. Por encima de cualquier otra cosa, son un grupo de amigas. «Somos un grupo de compañeiras que estamos sempre xuntas; imos xuntas de vacacións e levamos moitos anos facendo isto», cuenta Xefa, la más veterana, que presume de seguir con ganas y con mucha retranca.

El chocolate que elaboran no es fruto de la improvisación. Detrás hay técnica, experiencia y muchos años de práctica. «A técnica témola: non é poñer o leite, mandar o cacao e remexer. Temos as medidas e a forma de facelo. Sabemos facelo ben… Non é por chufarme, pero sabemos facelo ben», asegura Xefa. El material llega gracias a la colaboración de Ledicia —ollas, hornillos y utensilios— y es el Concello, a través de Begoña, quien se ocupa de que nunca falten los ingredientes.

La Cabalgata de Reyes, el 5 de enero, es uno de sus días grandes. Comienzan alrededor de las cuatro y media o cinco de la tarde y no paran hasta antes de las nueve de la noche. «En Reis pasamos dos 150 litros de leite, e nos Carnavais tamén facemos moito. Cando menos facemos estamos nos 80 ou 90 litros», explica Xefa. La primera olla debe estar lista a las seis y media; después, van preparando más según lo que piden desde la Praza. Ellas cocinan, pero no reparten: esa tarea recae, en el caso de la Cabalgata, en la asociación de comerciantes. En otras fechas, lo hacen distintas asociaciones.

Pese al esfuerzo, el ambiente siempre es alegre. Xefa aporta el humor en cada turno. «Eu fago a comedia. “Mirade a ver se lle botas máis sal ou non”, sempre con algunha broma polo medio. O caso é pasalo ben», resume.

La falta de relevo generacional es uno de los temas que les preocupa. «Dinnos que hai que meter xente nova, hai que empezar… pero nunca temos ninguén que queira empezar. Non se animan», lamenta Xefa. La más joven del grupo acaba de jubilarse con 65 años; la mayor —ella misma— cumple 79, pero sigue «de moi ver», asegura entre risas, e insiste en que le gusta mucho cuidarse. Aun así, siempre encuentran a alguien dispuesto a echar una mano cuando falta alguna, e incluso hay otra señora que últimamente vino a ayudarlas alguna vez.

As Chocolateiras también tienen presencia en las redes sociales. Las hijas de Maruja y de Loli son quienes gestionan su Facebook, donde suben fotos y recuerdos. «Hai que facer fotos, porque despois andas a buscalas e non hai», dice Xefa.

Cada una tiene su papel bien definido. Maruja es la más dulce, siempre con la pota al fuego y una sonrisa preparada. Loli es quien vigila que no falte nada y lleva las cuentas de las tazas. Moncha es quien prueba y remueve hasta que el chocolate queda perfecto. Y Xefa, «a voz das feiras», es la encargada de llamar a la gente y llenar la plaza con el aroma del chocolate.

Cuando se le pregunta por el secreto de la receta, Xefa no duda: «Como facemos, non cho vou dicir, porque as cociñeiras sempre teñen algún segredo. Non che vou dicir todo… senón sabes tanto como nós». Un secreto que no se revela, pero que se intuye: años de amistad, organización, humor y dedicación que han convertido a As Chocolateiras en una parte esencial de la identidad festiva de Burela.

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