A Mariña y el Occidente asturiano: un festín de sabores auténticos

NOTICIAS AQUI DIARIO (1200 x 675 px) - 2026-01-20T223223.667

Entre Galicia y Asturias, dos comarcas hermanadas por la tradición, el paisaje y su gente se convierten en un destino imprescindible para los amantes de la buena mesa. A Mariña y el Occidente asturiano ofrecen una gastronomía que combina productos del mar, del monte y del campo, con recetas que han pasado de generación en generación.

En la costa de A Mariña, el mar es el protagonista absoluto. La merluza del pincho de Celeiro y Burela, el bonito del norte, los percebes de Rinlo, el erizo de mar, bogavante, nécora y pulpo son solo algunas de las joyas que llegan directamente de la pesca del día. Los locales saben sacarles el máximo partido: en las pulperías, el pulpo á feira se sirve con textura perfecta y sabor intenso, conquistando a locales y visitantes por igual.

El interior de A Mariña ofrece un contraste delicioso: la faba de Lourenzá, con Indicación Geográfica Protegida, carnes de ternera gallega o ‘porco celta’, grelos, castañas, miel y setas del Monte do Oso o A Fraga Vella dan vida a platos contundentes y llenos de tradición. Y para los más golosos, los postres artesanos son irresistibles: la tarta de Mondoñedo, con almendras, cabello de ángel e higos escarchados, y las colinetas, pequeños bizcochos de huevos, azúcar y almendra molida, son auténticas joyas de la repostería local.

En el Occidente asturiano, la cocina se mantiene fiel a la sencillez y la autenticidad. Aquí no hay artificios: el cachopo, los callos o la fabada asturiana son platos que reconfortan y conquistan cualquier paladar. En los puertos de Tapia de Casariego, Castropol, Vegadeo o Navia, los chigres, sidrerías y tabernas sirven pescados y mariscos recién llegados de la costa. Y no puede faltar la sidra, bebida emblemática de la región, que marida a la perfección con quesos como el Cabrales o el Gamonéu, o con las ostras del Eo.

La empanada, patrimonio culinario compartido, refleja la creatividad local: desde la empanada de xoubas gallega hasta el rapón asturiano, cada comarca imprime su sello. La riqueza láctea se aprecia en los quesos y los postres tradicionales como requesón, frixuelos o el clásico arroz con leche ponen el broche dulce a una gastronomía diversa y sabrosa.

Galicia y Asturias se dejan descubrir a través de su gastronomía, y nadie que lo haga queda indiferente.

Comentarios