Aunque cueste creerlo, el bullicio y la vida de las calles de la villa de Salas en época medieval no debían ser muy diferente al del presente casco urbano en jornadas como las del Certamen de Quesos Artesanos de Asturias o el Concurso de Sidra Casera de Salas. Rodeado de joyas arquitectónicas como el Palacio Valdés-Salas o la Colegiata de Santa María La Mayor, el corazón de la capital salense acoge durante el año eventos de referencia a nivel regional, con una Feria Medieval como gran protagonista que hace viajar al pasado a familias enteras.
Conocido como la ‘Puerta de Occidente’, el concejo de Salas tiene un casco histórico declarado Bien de Interés Cultural (BIC), unas brañas que conservan toda la esencia Vaqueira y hasta una ‘Pequeña Habana’ con coloridas casas indianas, galerías y palacetes construidos por emigrantes asturianos que hicieron fortuna en Cuba y América a principios del siglo XX. Diversa, rebosante de historia y de actividad, así es la tierra salense.
Pocos concejos de menos de 5.000 habitantes cuentan con la dinamización sociocultural que tiene el territorio salense. Cuatro escuderías automovilísticas y tres equipos de fútbol con cantera lideran algunos de los eventos deportivos más importantes del concejo. Su paisaje es también idóneo para trails, carreras de obstáculos y, por supuesto, para los amantes del pedaleo, con una red ciclo-senderista compuesta por casi una veintena de rutas increíbles.
A la vega del Narcea, río salmonero por excelencia, se condensa cada año toda la expectación del país, por la posible salida del ‘Campanu de Asturias’. Este es el salmón más exclusivo que se subasta en el marco de la Feria Capenastur, como hace varios siglos, al pie del Monasterio de San Salvador de Cornellana. Allí se celebra también un certamen de pintura rápida.
La gastronomía en el concejo es un capítulo aparte. Desde los clásicos Carajitos del Profesor a la repostería tradicional asturiana con los mejores y más naturales ingredientes, todo lo que encuentras en el municipio es de calidad. Embutidos gourmet en Malleza y hasta salchichón de avestruz en La Espina, quesos con incontables premios, en la Denominación de Origen Protegida (DOP) Afuega’l Pitu, y plantaciones de Kiwis que manifiestan la fertilidad de la tierra del concejo. Además, por supuesto, de un buen puñado de productores de sidra casera que, seguro, te escanciarán un ‘culete’ a modo de bienvenida.
Recientemente, el Ayuntamiento de Salas ha impulsado su propia marca ‘Salas en el Camino’ y un proyecto específico para promocionar su buena mesa. Algo característico del concejo que atraviesa el Camino de Santiago Primitivo y que, este 2025, alcanzó récord de visitantes.
No es de extrañar, en Salas —Pueblo Mágico de Asturias 2025— es imposible aburrirse. A treinta minutos de la capital asturiana, Oviedo, así como del Aeropuerto de Asturias, hay una puerta que cruzar llena de misterios, manjares y planes para disfrutar en todas las ocasiones.