Dicen que, al menos una vez en la vida, todos soñamos con vivir en Asturias. El Paraíso Natural —cuyo eslogan acaba de cumplir cuarenta años— tiene rincones únicos que parecen condensar toda la belleza posible y, algunos, como Santa Eulalia de Oscos, van incluso más allá. Ubicado en plena Reserva de la Biosfera Río Eo, Oscos y Tierras del Burón, el municipio se resiste a ser sólo un decorado. En 2024 se alzó con el título de ‘Capital del Turismo Rural de España’ (gracias a más de 17.000 votos) y, dos años más tarde, mantiene habitantes y el listón alto con unas rutas de senderismo cuidadas y una oferta cultural para todos los públicos.
Todo parece posible en ‘Santalla’, así como los habitantes llaman a su tierra. Incluso que, en pleno siglo XXI, pueda haber ‘ferreiros y ferreiras’ (herreros y herreras) trabajando la forja, sacando adelante encargos para toda España y manteniendo viva una fragua del siglo XVIII: el Conjunto Etnográfico Mazo de Mazonovo. Nuevos comercios han levantado también la persiana, este último año, en la capital del concejo. Donde, además, se ha inaugurado recientemente una escuela infantil gratuita y un gimnasio municipal.
La calidad de vida, con servicios públicos esenciales y oportunidades para desarrollar un proyecto vital, es la principal baza de Santa Eulalia de Oscos. Por eso quienes la visitan, buscan la forma de quedarse. Para ello, el Ayuntamiento impulsa actualmente políticas que movilizan la oferta de vivienda en alquiler, mientras avanza en la creación de una empresa pública para abastecer de soluciones y empleo a la comarca.
Artesanos, ganaderas, apicultores, agricultoras, artistas y funcionarios conviven en un concejo de alrededor de 430 habitantes y nada menos que 13 nacionalidades diferentes. Santalla es acogedora, un destino donde sumergirte en la vida local y compartir con los habitantes del territorio. Esos que, al tercer día, te llamarán ya por tu nombre cuando entres en el centenario bar-tienda de la villa.
Cuna del ilustrado Antonio Raimundo Ibáñez ‘Marqués de Sargadelos’, Santa Eulalia de Oscos mantiene su casa natal como museo. Un espacio ubicado en el pueblo Ferreirela de Baxo, que rinde homenaje al precursor de la moderna siderurgia y la cerámica en España. Para perderse y darse un buen “baño de bosque”, Santalla ofrece también rutas como la de A Seimeira (con una impresionante cascada), la del Forcón de los Ríos, A Mina das Talladas o la Senda Verde das Carballeiras. Todos recorridos únicos donde podrás admirar especies vegetales autóctonas, como imponentes robles y castaños, envuelto por el sonido del agua fresca del río.
Si te acercas al concejo podrás adentrarte también en la Ruta Con Arte: diez kilómetros de camino sembrado de composiciones artísticas, desde bellotas XXL talladas a motosierra o animales de mimbre y hierro totalmente integrados en el bosque, hasta poemas grabados en la lengua de la zona, popularmente llamada ‘A fala’.
Un área de caravanas municipal, áreas recreativas con barbacoas y fuentes, alojamientos con todas las comodidades y restaurantes locales donde degustar la mejor cocina asturiana culminan la oferta de Santa Eulalia de Oscos. Un municipio que, en cada estación, ofrece distintas oportunidades para disfrutar del territorio. Los colores únicos en los mediodías de otoño, los gélidos amaneceres en invierno, largas noches de verano charlando en las terrazas y tardes de primavera entre la naturaleza enmarcarán tus recuerdos en Santalla. Tierra montañosa y magnética de fuego y agua, en la que descubrirás otra versión de ti mismo.