La Coral Polifónica de Burela suma ya 38 años de trayectoria desde su fundación en 1987, una historia marcada por la constancia, el compromiso y el apego a la vida cultural del municipio. En la actualidad, la agrupación cuenta con alrededor de una veintena de integrantes, una cifra que se mantiene bastante estable, aunque hay personas que están estudiando fuera, lo que en ocasiones dificulta su asistencia a ensayos o actuaciones.
Desde este año, la presidenta de la coral es Julia Álvarez Estremeiro, que insiste especialmente en la necesidad de incorporar nuevas voces para garantizar la continuidad del proyecto. «Os proxectos custa moito empezalos, pero tamén que duren», explica. «Se non se renovan, todo se vai acabando. Necesítase 'savia' nova para todo, sexa unha coral ou sexa o deporte, por exemplo. A 'savia' nova é o que renova a planta».
En el caso de Burela, la presencia de gente joven ha permitido rebajar de forma notable la media de edad de la agrupación, algo que la presidenta considera fundamental para su evolución. La incorporación de nuevas generaciones resulta clave tanto desde el punto de vista musical como humano. Aun así, reconoce que sigue existiendo la idea de que el canto coral está asociado a personas de más edad, una percepción que no se corresponde con la realidad actual. «Sempre se pensa que o canto coral é para xente maior», señala, antes de añadir que «a xente nova o que fai é insuflar aire novo, voces máis brillantes, dálle outro son ao que é a coral».
La Coral Polifónica de Burela cuenta con tres actuaciones fijas a lo largo del año: el concierto del Día das Letras Galegas, el concierto de otoño y el tradicional concierto de panxoliñas. Este último tendrá lugar el día 20, a las 20.00 horas, en el auditorio de la Casa da Cultura de Burela. En esta edición participarán también la Coral de As Pontes y el Coro de Riotorto, en un encuentro en el que el repertorio no se limita exclusivamente a villancicos. «Non só panxoliñas, deixamos un pouco de liberdade para que as corais poidan traer algún outro tema», apunta Álvarez Estremeiro.
Más allá de su vertiente musical, la coral desempeña un papel relevante como representante del municipio en los intercambios con otras agrupaciones. «Unha coral non representa só ás persoas que estamos cantando, leva con ela todo un pobo», afirma la presidenta. «Cada vez que saímos a un sitio levamos Burela connosco. Somos unha asociación máis que leva o concello aí onde imos». En ese sentido, destaca también la singularidad del canto coral como expresión artística. «Nós non empregamos instrumentos para producir música. O noso único instrumento é a voz, e iso é o que nos diferencia doutras formacións».
Los ensayos se celebran dos días a la semana, los lunes y los jueves, en horario de 21.30 a 23.00 horas, en los bajos de la Praza de Abastos. Un esfuerzo que implica sacrificar parte del tiempo libre y, en muchos casos, también fines de semana para desplazamientos o para recibir a otras corales en Burela. «Todo isto faise con gusto», reconoce, aunque también señala que la economía condiciona la actividad. «Para saír tamén inflúe, porque necesitas desprazarte».
La coral mantiene, además, un mensaje abierto a cualquier persona que quiera sumarse, sin importar la experiencia previa. «Aquí todo o mundo é ben recibido», asegura la presidenta. «Hai xente que di: “eu non canto ben”, pero unha voz ao lado da outra vai facendo grupo e vai facendo coral. Todo o mundo aporta e todo o mundo é benvido».