En las fiestas patronales de Ribadeo 2025, el Coco y la Coca vuelven a ser protagonistas con dos citas destacadas: el miércoles 3 de septiembre, Día dos Maiores, visitaron el centro de día y la residencia, y durante la mañana de este domingo recorrieron de nuevo las calles acompañados por el cuarteto de gaitas Illa Pancha.
Su historia está recogida en el libro Os Cocos de Ribadeo Arquivado (2010), una obra que reúne episodios, anécdotas y fotografías sobre estas figuras que forman parte inseparable de la identidad cultural local.
El Coco y la Coca, de 3,5 metros de altura, llevan más de siglo y medio animando las celebraciones ribadenses. Nacieron en 1870, cuando José María Iglesias encargó su construcción para dar mayor brillo a las festividades del Carmen. Durante casi cien años la familia Iglesias se encargó de custodiar y conservar las figuras, hasta que en la década de 1960 pasaron a los Pico de Coaña. En esa etapa, Xesús Pico de Coaña y Fernández otorgó al Coco el título de Marqués de la Atalaya. Posteriormente el cuidado recayó en Ramón Fernández y, en la actualidad, es el Concello quien vela por su preservación.
El vestuario también refleja su evolución: la Coca adaptó su ropa a las modas femeninas de cada época, mientras que el Coco mantuvo siempre un porte sobrio. Incluso en algunos momentos de su historia llegaron a presentarse acompañados de un hijo.
El desfile de los Cocos y los cabezudos sigue siendo uno de los actos más esperados de las patronales. Y para quienes se acercan a Ribadeo en otras fechas, la plaza de San Roque ofrece una reproducción permanente que recuerda el valor simbólico de estas figuras centenarias.