El 7 de septiembre, a las 23.59 horas, el puerto de Ribadeo será un escenario de luz y color. El espectáculo, a cargo de Pirotecnia Reiriz (con sede en Tapia de Casariego), durará 12 minutos y 58 segundos y contará con un final que promete ser uno de los mejores vistos en las patronales.
El diseño lleva la firma de Cristian Gómez, ribadense y responsable creativo de la empresa. Define el disparo como «moderno, técnico, agresivo, elegante e con ritmo», con 29 secuencias, tres más que el año pasado, y un programa pensado para todo tipo de público: arranque con relámpagos y truenos, fases sin ruido para quienes buscan un ritmo visual más calmado, y de nuevo secuencias variadas con corazones, aros con centro intermitente rojo y blanco, crosetes, medusas, cocos de craquer, colas de caballo, palmeras acuáticas y sauces colgantes con puntas magentas y puntas intermitentes. Habrá además carcasas de mitad blanco y mitad color, y la llamada onra-bután, que se probará por primera vez en Ribadeo.
En la preparación, el trabajo es intenso: el diseño del disparo le lleva a Cristian dos días de programación en ordenador, y en fábrica puede suponer tres jornadas más. El propio día del espectáculo, la empresa inicia el montaje a la una de la tarde y lo prolonga hasta las nueve de la noche, con un equipo de cinco o seis profesionales.
Cristian destaca lo especial que es para él disparar en Ribadeo: «son ribadense e sempre che presta, é máis especial». Y añade: «Cada vez hai máis xente que vén velos; se che gustan, volves o ano seguinte». También quiso agradecer expresamente a la organización: «A comisión apostou forte polos fogos, e iso nótase».
Medio siglo de historia
La pirotecnia nació en 1968 de la mano de José Reiriz, evanista de oficio. Su vinculación con la pólvora comenzó al fabricar un bombo para molerla por encargo de la pirotecnia de Mántaras, en Tapia. Desde ahí, empezó a producir cohetes.
En 1989 se incorporó a la empresa su sobrino político, José Luis Gómez Fernández, natural de A Pontenova, y en 1997 asumió la dirección. Con él llegaron los grandes espectáculos y los premios: cinco victorias consecutivas en el concurso de Bermeo, el piromusical de Astorga y, en 2009, el Concurso Internacional de Burgos. Otro de sus hitos fueron los fuegos de Begoña en Gijón, en 2008 y 2009, considerados de los mayores disparos realizados en España.
El valor del diseño
José Luis subraya que el diseño es lo que marca la diferencia: «O deseño é fundamental, e Cristian está a un nivel moi alto, con moito gusto». Añade que el éxito también pasa por trabajar con materiales de primerísima calidad, algo que la empresa cuida en cada espectáculo. La firma cuenta habitualmente con cinco personas en plantilla, a las que en verano se suman otros tres o cuatro trabajadores de apoyo, todos con carné de experto.
Cristian, que se incorporó con 18 años, aprendió con el técnico canario Rafael Moya, que había trabajado en grandes pirotecnias de Valencia como Zamorano Caballer y con Luis Brunchú. Aquella formación práctica, unida a su propia experiencia, lo ha convertido hoy en un diseñador de referencia.
Una empresa con raíces en A Mariña
Con sede en Tapia de Casariego, Pirotecnia Reiriz desarrolla espectáculos por Galicia y el norte peninsular, con disparos, últimamente, en citas tan conocidas como las fiestas de Foz o las de Luarca. José Luis, que es de A Pontenova, guarda un recuerdo especial del piromusical de Os Fornos, donde lleva trabajando desde hace más de 25 años: «É un disparo ao que lle temos moitísimo cariño».
Seguridad y profesionalidad
Las decisiones técnicas se adaptan siempre al emplazamiento. José Luis recuerda que antes en Ribadeo se disparaban en el parque tubos de 250 milímetros de diámetro, «hoxe sería impensable porque requiren 250 metros de distancia ao público en liña recta». Trabajan con calibres adecuados al espacio disponible, de modo que en el puerto se consigue un disparo vistoso y seguro.
También la meteorología y el riesgo de incendios pesan en cada preparación. «Nós, como profesionais, valoramos se un sitio cumpre; se non, non se dispara. Hai lugares nos que o risco forestal é moi alto e non se pode facer, e outros nos que as condicións si permiten traballar con seguridade».
Por último, Pirotecnia Reiriz quiso dar las gracias a la comisión de fiestas y agradece la confianza depositada en la empresa.