El río Ouro discurre por los municipios de Alfoz, O Valadouro y Foz, describiendo un recorrido corto desde la Sierra de O Xistral hasta el mar Cantábrico. Su curso da forma al conocido Valle de Oro, y en su tramo final, sometido a la influencia de las mareas, desemboca en el municipio de Foz formando la ría de Fazouro, un pequeño estuario casi totalmente cubierto por marismas de salicornias y juncos, que se abre hacia la barra arenosa de las playas de Pampillosa y O Sarrido.
El curso medio y bajo del Ouro está flanqueado por un bosque de ribera bien conservado, con especies autóctonas como aliso, sauce, arraclán, fresno y avellano. Este tramo acoge poblaciones valiosas desde el punto de vista de la conservación, como el mejillón de río y el salmón, que todavía habita estas aguas, aunque actualmente no se reproduce aquí. También se han detectado especies escasas y amenazadas como la lamprea, la boga del Duero, la libélula esmeralda de Curtis y el desmán ibérico.
Por su importancia ecológica, este espacio está protegido por la Red Natura 2000 como Zona de Especial Conservación (ZEC).
Existe una ruta que recorre este entorno
El Concello de Foz propone una forma de conocer este entorno natural a través de una ruta de 12 kilómetros y baja dificultad, adecuada para toda la familia. La duración estimada es de unas tres horas, y aunque la mayor parte del recorrido es accesible, algunos tramos más estrechos aportan un punto de aventura.
El punto de partida se sitúa en el área recreativa junto al puente de hierro. Desde allí, el camino cruza el puente y gira a la izquierda, pasando por la Iglesia Parroquial de Santiago de Fazouro, donde se puede contemplar la figura conocida como ‘O Cristo’. La ruta continúa hasta el Puente Viejo, donde se encuentra un petroglifo visible en la piedra.
Siguiendo el borde izquierdo del río, se llega a la Fuente de Fernandete, un lugar de especial belleza natural. El recorrido avanza por un paisaje fluvial en el que se encuentran elementos patrimoniales como un antiguo molino, el cabozo y una antigua central eléctrica.
El itinerario culmina en la cascada de A Pena da Ruxida, situada cerca del pazo de los Condes de Fontao y de la casa natal del Beato Inocencio. Desde allí, se cruza a la otra orilla del río para regresar hacia el punto de inicio, pasando nuevamente por el Puente Viejo. El camino peatonal conduce hasta la Fuente de Aldea, donde se puede visitar la Obra Pía, una antigua escuela con molino.