El consejero de Medio Rural reivindica la protección de la cultura asturiana, en sus últimas visitas a celebraciones del Occidente, como las Jornadas del Pan y las Natas Vaqueiras de Naraval
Mucha gaita, mucha camaradería, mucho buen ambiente y asturianía a puñaos se respiraba, este domingo, en el área As Pedreiras de Valdepares. Un rincón muy especial del concejo franquino, donde se celebró la vigésimo octava Festa da Gaita, organizada por la Asociación Cultural Arcángel San Miguel. La fiesta prometía y ni el mismo consejero de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos, se la quiso perder. Porque sí, las costumbres populares también hacen pueblo y un medio rural vivo es un medio rural con futuro.
«Todo lo que tiene que ver con preservar nuestras tradiciones y nuestra cultura es importante. Asturias es Paraíso Natural y, ahora, al ser también la cultura sidrera, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, ayuda a poner de manifiesto algo muy nuestro. Tenemos que ser capaces de trasladar esa importancia de conservar lo nuestro, y convertir Asturias en el Paraíso de las tradiciones», destacó Marcos, desde Valdepares.
Con una presentación a cargo de las autoridades que dejó paso a una gran churrascada comunitaria, la jornada estuvo llena de música en directo. Diferentes gaiteros y agrupaciones tradicionales del entorno contribuyeron a la celebración, donde el Grupo Llau también formó parte del cartel.
Vecinas y vecinos de todas las edades, amantes de las gaitas y de la cultura tradicional asturiana, compartieron bailes, bollos de chorizo y confidencias en el prao. Una de las imágenes «más sanas y maravillosas del verano», en la que también participó la alcaldesa franquina, Cecilia Pérez, junto a otros miembros de la corporación local, como la concejala de Cultura, Victoria Zarcero.
Aprovechando el ambiente musical, el consejero —que el sábado, se unió en Naraval a las especiales XXIII Jornadas del Pan y las Natas Vaqueiras— se pronunció también sobre la problemática de la Escuela de Música municipal de Tineo, ante cuya posible «privatización» protesta la ciudadanía y la oposición política al PP.
«Este es un buen foro para trasladar que las Administraciones tenemos que seguir apoyando las enseñanzas de la cultura y la música tradicional. Después de más de treinta años, se pretende amortizar las plazas y cerrar la escuela. Y ese no es el camino, porque hay algunos asuntos que no se tienen que analizar únicamente en términos de pérdidas y ganancias, sino que tenemos que defenderlo teniendo en cuenta la rentabilidad social. Eso significa derechos fundamentales, tener unos buenos servicios públicos de calidad y una buena educación. Flaco favor se hace si desde una administración local no se comparte esa visión», aseveró Marcos.