El concejo tiene registradas, actualmente, 2.810 cabezas de vacuno y ha ganado 14 habitantes en el último año
El Día de Santa Eulalia, patrona de Santa Eulalia de Oscos, se vivió este miércoles en el concejo con jornada soleada y buen ambiente de ‘feira’. No hubo ganado (ya que, en octubre, se prohibieron las ferias ganaderas en todo el Principado para prevenir el contagio por dermatosis nodular) pero sí espacio para juntarse y recordar el legado que la feria deja en la comarca.
“Era uno de los días más importantes para la gente del pueblo. En esta feria se la ponía precio al kilo de cocho. Después, en los que se vendían por casa, solía decirse ‘en la Santa Eulalia estuvo a tanto el kilo’, así que por ahí pasaba el precio del cocho”, explicaba Javier Campa, vecino de Quintela desde la plaza Sargadelos.
Allí se ubicaron un puñado de puestos de artesanía y alimentación, ofreciendo al vecindario un paseo diferente para comprar productos de primera calidad. Desde ajos, a cuchillos y cestos, pasando por ropa, harina y hasta libros. Los más exitosos, sin duda, aquellos puestos que no pueden faltar en toda buena feria: el churrero y la pulpería.
A pesar de que, en los últimos años, la presencia de ganado vacuno descendió notablemente, el Ayuntamiento lo fía, en el contexto de otras ferias similares, a la profesionalización del sector. En Santalla sigue siendo uno de los principales, con 2.810 cabezas de vacuno actualmente registradas en el concejo. “Tenemos incluso más número de reses que hace 30 años, pero las explotaciones son diferentes”, señaló el alcalde, Francisco López. Apuntó también que, en los últimos años, alrededor de una decena de personas se establecieron en la zona como productores de agricultura o ganadería.
Y es que, Santalla de Oscos “vive un buen momento”, dicen en la zona. Tiene 14 vecinos más que en septiembre de 2024 (mayoritariamente gente joven y menor de 50 años), una tienda e inmobiliaria abierta hace menos de un año y otro negocio de hostelería y cultura a punto de abrir sus puertas.