Nieves 'de Millarado', arropada por el pueblo, colocó la 'cadeneta' tejida por las santallesas sobre la escultura Servanda, símbolo de unidad femenina
El Premio Servanda, creado por el Ayuntamiento de Santa Eulalia de Oscos, el pasado año, sirvió de excusa nuevamente, este sábado, para juntar a decenas de vecinas y vecinos en la Casa da Cultura. Nadie quería perder la oportunidad de arropar a Nieves Iglesias, ‘Nieves de Millarado’ para la mayoría, que entró emocionada al ritmo de ranchera, para recoger el galardón.
Su hija confesó que le gustaban los ritmos mejicanos y la corporación municipal no quiso dejar ningún detalle al azar. Para el resto de candidatas al premio tenía una rosa roja que el alcalde, Francisco López, les entregó. “Lo digo siempre y no me canso. Esto no es un concurso para competir, es un premio para celebrar a todas las mujeres rurales. Sin vosotras los pueblos no salen adelante”, aseguró, antes de dar paso al vídeo homenaje a Iglesias.
Hecho con fotografías recopiladas de familiares cercanos y de su Galicia natal, el audiovisual arrancó las lágrimas de muchos en la sala, que reiteraban lo idóneo del galardón para una mujer “que siempre tiene una sonrisa”. “Trabajadora” y “humilde” son otros de los adjetivos que en Santalla relacionan con Nieves, que acudió al acto escoltada por su hija Lucía y su nieta Alma.
“Gracias por proponerme y a toda la gente que me votó. Todas nos merecemos esto, cuadró que fui yo pero sois todas unas grandes competidoras”, aseguró Nieves, al recoger la pequeña escultura de Servanda que ya luce en las estanterías de su casa de Millarado.
Tras los abrazos, las fotos y los sinceros cumplidos, que se extendieron entre todas las vecinas que acudieron al acto, santallesas y santalleses se trasladaron al parque infantil, para realizar una particular ofrenda a la Servanda de hierro. Fue, precisamente, Nieves la encargada de colocar sobre la escultura la ‘cadeneta’ de lana tejida por las mujeres del pueblo el miércoles, en su especial xuntanza en el cabildro de la iglesia.