Las asociaciones del concejo son las encargadas de aportar los nombres y la votación es popular, a través de whatsapp y de una urna en el Ayuntamiento
“Reconocer la labor y el legado de las mujeres rurales y fomentar la cohesión social” son los dos principales motivos por los que el Ayuntamiento de Santalla organiza el Premio Servanda. Lo creó en 2024, en el marco del reconocimiento internacional a las mujeres rurales (que se celebra cada 15 de octubre) y la acogida fue tan buena que, este año, no dudó un instante en volver a convocarlo.
Las asociaciones del concejo son las encargadas de proponer (previa discusión interna) los nombres de las candidatas que optan al galardón. Y ahora será el turno del pueblo que con sus votos encumbrará a una de las vecinas. Este año, son seis las ‘finalistas’ “y está realmente difícil elegir”, aseguran los santalleses.
Jóvenes emprendedoras, mujeres más mayores con una vida ligada a la ganadería y la agricultura, madres, abuelas… entre las candidatas hay mujeres con vidas muy diferentes, a las que une su apuesta y entrega al medio rural, y su trabajo incansable para que los pueblos sigan vivos.
Es el caso de Olga Busom, catalana afincada en Santalla desde hace años. Co-creadora del proyecto Artesanamente (y también de la Ruta con Arte en Santalla) “ha sabido conservar, transmitir y poner en valor oficios tradicionales, y su labor ha convertido a nuestro concejo en destino de visitantes de todo el planeta, atraídos por su arte y creatividad”, destacan sus valedores.
El gobierno local santallés celebra que, este año, haya buena representación de los pueblos del concejo en el certamen. Busom reside en Caraduxe; Nieves Iglesias en Millarado y Maruja Campos en Ventoso. Iglesias, eso sí, trabajó varios años en Londres, algo que no sabían todos sus vecinos. “Este certamen nos vale además para conocernos más. Siempre descubrimos algo nuevo de nuestras vecinas y, a veces, hasta el nombre real con el que las bautizaron”, comentan en la zona.
Por ejemplo, Maruja Campos, más conocida como Maruja de Manolete (por la casa) o de Ventoso, es en realidad María Irene Campos. Una mujer, en todo caso, con una extraordinaria capacidad de resiliencia, a la que una vida muy muy dura no ha conseguido borrar la sonrisa. “Nacida en Villalba ( A Fonsagrada) desde que llegó a Ventoso, siempre estuvo dedicada a su familia, cuidando de los suyos sin importar las dificultades que se cruzaran en el camino. Con trabajo duro, paciencia y mucho cariño, sacó adelante a los suyos en tiempos que no siempre fueron fáciles”, destacan en la Asociación de Mayores A Seimeira.
También fonsagradina de nacimiento pero 200% santallesa es María del Mar Fernández, ‘Mari de Casa Pedro’. Su nombre lo elige la Asociación de Turismo de los Oscos para “poner en valor a súa aposta por el medio rural con a posta en funcionamiento de un hotel rural e restaurante (xunto con el sou home Pedro), precisamente nun momento donde esa iniciativa era arriesgada”.
De ella dicen que, “desde os fogois soupo combinar a conciliación familiar da crianza dos sous fillos con a súa trayectoria profesional” y que “conservou, elaborou e trasmitiu el sabor dos platos tradicionales de os Oscos”.
Otra de las candidatas, Maruja García, también sabe mucho de elaborar delicias, en su caso, en la panadería. Son generaciones de santalleses las que recuerdan el olor que salía del horno de García, con cuyo negocio siguió su hijo y su nuera. Ya jubilada, “sigue siendo un símbolo de esfuerzo, arraigo y sabiduría popular”, aseguran en la Asociación Cultural Santalla.
“Es un ejemplo de la mujer rural: trabajadora, alegre y profundamente ligada a su comunidad. Durante décadas, su panadería fue el alma del pueblo, un lugar donde repartía mucho más que pan: repartía cariño, cercanía y tradición”, añaden.
Esa cercanía es también uno de los rasgos más destacados de Nieves Iglesias, según cuentan sus vecinos. Entre todas as súas labores, que son abondas nel día, sempre ten un bocadín pra escuitar e falar con calquera persona que s’achegue al sou entorno», celebran, orgullosos sobre esta gallega que hace ya 43 años es de Santalla.
Del concejo de El Franco, concretamente del pueblo de Miudeira, es una de las más jóvenes de la lista de candidatas al II Premio Servanda. Marín Piedralba, una Ingeniera de formación y empresaria de turismo rural de ocupación, “que apostó firmemente por la defensa de la vida en el medio rural”.
A la escuela rural acuden sus tres hijos, que falan a Fala y hasta ponen su granito de arena alrededor de las filandeiras. “Les inculca la importancia de conocer y practicar oficios tradicionales, así como el respeto a la gente, el territorio y la cultura del mundo rural”, señalan en su vecindario.
“Ante todo, Marín siempre propone y apoya iniciativas comunitarias para y por el pueblo, con la mejor disposición y una sonrisa. Es una pieza esencial para que muchas cosas salgan adelante y consigue contagiar su entusiasmo al resto», ensalzan el Foro de Mujeres de Occidente, promotor de su candidatura.
A partir de hoy lunes 29 de septiembre ya se podrá comenzar a votar, mediante los dos métodos que ofrece el Ayuntamiento. Por una parte, en el canal oficial de 'Whatsapp' del Ayuntamiento se habilitará una encuesta "anónima, que permite cambiar el voto dentro del periodo establecido y que imposibilita la duplicidad del voto". Por otra parte, quienes no utilicen dispositivos móviles pueden acogerse a la forma tradicional de voto, mediante la papeleta y una urna ubicada en el Ayuntamiento.
Las votaciones pueden efectuarse hasta el próximo jueves 9 de octubre. El viernes 10 de octubre se anunciará la ganadora y el miércoles 15 se entregará el galardón municipal, en el marco de una jornada de actos para homenajear el Día Internacional de las Mujeres Rurales.