Los niños y niñas del Catecismo lo pueden acoger en sus casas cada semana, como parte de su formación religiosa
En las parroquias de Tapia y Tol tienen una novedad, cuánto menos curiosa, para los niños y niñas del Catecismo. Es decir, los que se preparan para la Primera Comunión y a los que la Iglesia Católica intenta conquistar con lenguaje de su tiempo. Por ejemplo, a través de la historia del primer Santo Millenial, un joven “que utilizaba la tecnología para hablar de Dios”.
Su nombre es San Carlo Acutis y nació en Londres el 3 de mayo de 1991. Creció en Italia y le encantaban los videojuegos, los animales y los ordenadores. “Amaba profundamente a Jesús, a los siete años pidió la Primera Comunión y, desde ese día, nunca faltó a misa”, explican los contenidos divulgativos sobre el santo, difundidos por la parroquia.
Con solo catorce años, Acutis creó una página web “sobre los milagros eucarísticos en el mundo y nunca dejó que el uso de videojuegos o la tecnología lo apartara de Dios o la oración”, cuentan sobre él. Con quince años, el joven falleció de leucemia, dejando entre otras una de sus citas recurrentes como legado : “Todos nacen como originales pero muchos mueren como copias”.
Descansa en Asís y “su cuerpo fue encontrado incorrupto, con jeans y sudadera, como cualquier joven de su tiempo”. El Papa Francisco lo beatificó en 2020 y, en septiembre de 2025, el Papa León XIV lo canonizó santo, convirtiéndolo en el primer Santo millenial de la Historia.
Ahora, en Tapia de Casariego tiene una “mini capilla portátil”, en el que los niños y niñas pueden llevarlo a sus casas cada semana. La idea es que vaya rotando y conociéndose más su historia, para lo que también se reparten estampitas en la parroquia.