«Satisfacción personal y política» decía sentir, este miércoles, el consejero de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico, al pie de la fosa del cementerio de Carcedo, en Valdés. Allí, esta misma semana, se iniciaron los trabajos para exhumar los restos de varios jóvenes víctimas del franquismo. Muy jóvenes, de entre 17 y 21 años, algunos salenses y otros de Tineo.
Este mediodía, para esperanza de las familias, los expertos localizaron los primeros restos óseos humanos. «Se trata de elementos óseos pertenecientes a, al menos, dos individuos aunque los responsables de los trabajos confían en que puedan aparecer más en los próximos días», explican en la consejería.
Su titular se desplazó a la localidad valdesana para constatar, de primera mano, los hallazgos, que ha logrado un equipo del grupo Arqueos, gracias al acuerdo que mantiene la Consejería con la Universidad de Oviedo, a través del Vicerrectorado de Extensión Universitaria. También en Carcedo estuvieron la viceconsejera de Derechos Ciudadanos, Beatriz González, y la directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado. Al lado de José Antonio González, hermano de uno de los asesinados.
Cuando tan lamentable hecho ocurrió el tenía 9 años. «Ahora tiene 98 y, aunque está como un cañón, se puede decir que lleva 89 años esperando este momento, que florezca la verdad y la reparación, y eso empieza hoy. Las administraciones tenemos una deuda con él y con todos que hay como él en Asturias», subrayó Zapico.
Tres de los jóvenes asesinados eran de Ovés (Salas): el hermano de José Antonio, Francisco González Prado (17 años), Bernabé Fernández Alonso, y Francisco García Rodríguez. Otros tres jóvenes eran de Brañalonga (Tineo): Darío Peláez Cuervo (21 años), Fernando González Peláez (21 años) y Julio González Peláez (19 años).
«Nos vamos a afanar y no vamos a descansar hasta que florezca esa verdad, esa justicia, esa reparación en la última sima, en la última cuneta, en la última fosa, en la última tapia del último cementerio de Asturias», aseveró el consejero, reafirmando su compromiso con las familias de las víctimas.
«Estos trabajos se hacen con una financiación 100% pública. Empezamos en diciembre, también en Occidente, en La Caridad. Y hay una segunda parte muy importante que es la de la identificación. Hay dificultades pero tienen nuestro compromiso de llegar al final», añadió Zapico.