Trevías mete su depuradora en la Junta General y Calvo dice que “el Principado, colaborará”

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photo_camera Vecinos y vecinas de Trevías a las puertas de la Junta General del Principado de Asturias, este martes. Foto: M.M

El vecindario reprochó al consejero que dice que “escuchará al Ayuntamiento de Valdés". Mientras, el alcalde ve "inaceptables los vertidos al Esva" y defiende que, existiendo posibilidad de atajarlo, "no hay justificación legal para demorarse"

“¿Piensa rectificar el Gobierno cambiando la ubicación de la estación depuradora proyectada en Trevías o piensa mantener este emplazamiento pese al unánime rechazo social que ha generado?”. Esa era la pregunta urgente, efectuada por el diputado popular José Manuel Felgueres, con la que la depuradora de Trevías entró hoy a la Junta General del Principado. Más bien, la problemática alrededor de la planta, cuya ubicación ha generado un profundo descontento social en el Valle del Esva. 

Tras “un saludo a los vecinos de Trevías que nos acompañan”, el consejero respondió: “Esto no es una actuación caprichosa, se trata de una inversión de casi tres millones de euros que responde a una necesidad histórica del pueblo de Trevías y, que afecta a un río como el Esva. La depuradora actual está obsoleta, en el centro del pueblo y solo trata parcialmente las aguas residuales”, aseguró el consejero de Medio Ambiente, Alejandro Calvo. 

Hasta ahí todos de acuerdo. Trevías necesita urgentemente un nuevo saneamiento. Hoy en día, una parte importante de los vertidos acaba en el río Esva, y el pueblo es el primero que quiere atajar la situación. Así lo aseguran y así podía leerse en sus ya míticos carteles, que levantaron hoy desde el ‘gallinero’ reservado a los invitados en el parlamento asturiano. Incluida, la presidenta de la Parroquia Rural de Trevías, Sandra Gil. 

"Los vecinos de Trevías y la parroquia lo único que quieren es una solución a la ubicación de la depuradora. Hay alternativas y nuestro deseo es que haya voluntad política para estudiarlas. Nosotros estamos dispuestos al diálogo; este problema no va de política, sino de sentido común. No puede haber una infraestructura como esta en el centro del pueblo", señalaba la Parroquia Rural, desde la Junta General. 

Allí recordó el consejero la complejidad del proyecto de saneamiento para la localidad valdesana de Trevías, “con 3,5 kilómetros de conectores, 110 pozos de registro y una nueva depuradora para cubrir tanto las necesidades actuales como las futuras”. “Esta actuación va a permitir  eliminar de manera permanente los vertidos descontrolados, algo que parece que se obvia. La ubicación no es arbitraria”, aseguró Calvo. 

Aludió en su turno de palabra a los criterios que habían servido para analizar hasta diez alternativas diferentes (antes de elegir una cercana al campo de fútbol, la escuela o las viviendas sociales): el planeamiento, la pendiente y la inundabilidad, por ejemplo, “con una Ley que impide ubicar infraestructuras críticas en zonas con riesgo de inundación”. Ante las críticas del PP que le acusó de “imponer” la ubicación y de elegir la opción que más “rechazo social genera”, el consejero señaló también la responsabilidad de que “los vertidos se traten donde se generan, evitando trasladar el problema a otras poblaciones”

“La preocupación de los vecinos es legítima, pero también subyace un oportunismo y utilización política”, replicó Calvo. Luego, se dirigió a los vecinos, a quienes aseguró: “El Principado va a responder a su compromiso, va a seguir escuchando y a seguir analizando alternativas. Va a escuchar al Ayuntamiento de Valdés, ¿qué es eso de atacar a un alcalde que tiene la legitimidad de los votos?”, afirmó el consejero, después de que Felgueres acusara al regidor valdesano, Óscar Pérez, de “chantajear o amenazar a los vecinos con que el cambiar el proyecto podría significar perder las inversiones”. 

Ese momento fue uno de los más tensos en el pleno de esta mañana, después de que el vecindario reprochara contestando sobre el consejero “no, no”, a su afirmación de escuchar al Ayuntamiento. “Aunque el saneamiento es una competencia municipal, proyectos de esta complejidad y coste requieren la implicación del Principado. Vamos a seguir coordinados con el Ayuntamiento de Valdés, que ha sido y es fundamental para solucionar el problema real. Y vamos a seguir analizando alternativas”, reiteró el consejero. 

El PP asturiano, "sin credibilidad"

Por su parte, el acalde de Valdés, Óscar Pérez, resalta la "falta de credibilidad" del PP de Asturias. Recuerda que "tuvo el asunto ante sus ojos en la fase de exposición pública y no dijo absolutamente nada, ya fuera por estar de acuerdo o por no enterarse, lo que tendría más gravedad". 

"Cabe recordar que fue el PP a través de quien era su portavoz en Valdés, Carlos López, el que se posicionó abiertamente contra la ubicación en Balsera. Ahora también están contra la nueva propuesta de consejería y lo que subyace es el intento de desgastar al Gobierno regional y municipal sea cual sea la decisión", asevera Pérez. 

También ha querido apoyar las palabras del consejero Alejandro Calvo, afirmando que "los vertidos al Esva son inaceptables desde la óptica medioambiental" y que, existiendo una posibilidad de atajarlo, "no hay justificación legal para demorarse". "Al mismo tiempo respaldo las palabras del Consejero cuando dice que los residuos deben tratarse en el entorno en el que se generan, evitando trasladar el problema a otras poblaciones", incide Pérez.