“Alfonso Mateos Colino, internista de Clínica Maasaúde Foz: ‘Controlar la tensión arterial puede salvar vidas’”
Hay enfermedades que avisan con dolor, fiebre o malestar. La hipertensión arterial, en cambio, suele avanzar en silencio. No duele, no molesta y muchas veces no produce ningún síntoma hasta que aparece una complicación grave. Ese es precisamente su mayor peligro.
Infartos, ictus, insuficiencia cardíaca o daño renal son algunas de las consecuencias que puede provocar una tensión arterial elevada mantenida en el tiempo. Por eso, entidades como la Fundación Española del Corazón, sociedades médicas, colegios de médicos y enfermería, así como especialistas de Medicina Interna y Atención Primaria, están impulsando campañas de concienciación para fomentar el control y la detección precoz de la hipertensión.
El doctor Alfonso Mateos Colino, especialista en Medicina Interna en Foz, explica que “muchas personas se sienten perfectamente y piensan que no tienen ningún problema de salud, pero pueden llevar años con la tensión elevada sin saberlo”.
La realidad es que miles de personas descubren que son hipertensas después de acudir a Urgencias por un mareo, un dolor torácico o incluso tras sufrir un ictus. En muchos casos, un simple control rutinario habría permitido detectar el problema mucho antes.
Los especialistas recuerdan que tomarse la tensión es una prueba rápida, sencilla y prácticamente indolora que puede marcar una enorme diferencia. Apenas lleva unos minutos y, sin embargo, puede ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares graves.
Además, la hipertensión no afecta solo a personas mayores. El sedentarismo, el estrés, la obesidad, el tabaquismo, la mala alimentación y el exceso de sal están haciendo que cada vez aparezcan más casos en edades relativamente jóvenes.
“El corazón y las arterias sufren aunque el paciente no note síntomas”, señala el doctor Mateos Colino. “Por eso insistimos tanto en la prevención y en las revisiones periódicas”.
Entre las recomendaciones básicas para mantener una buena salud cardiovascular destacan caminar diariamente, practicar ejercicio físico, mantener un peso saludable, dormir adecuadamente, reducir el consumo de ultraprocesados y controlar el estrés.
Otro aspecto importante es no abandonar la medicación cuando la tensión se normaliza. Muchos pacientes creen erróneamente que ya están curados y suspenden el tratamiento sin supervisión médica. Sin embargo, la hipertensión requiere un seguimiento continuo.
Las campañas sanitarias que actualmente se desarrollan en toda España buscan precisamente acercar este mensaje a la población: controlar la tensión arterial puede salvar vidas.
Porque, aunque silenciosa, la hipertensión sigue siendo uno de los principales enemigos de la salud cardiovascular. Y detectarla a tiempo continúa siendo una de las herramientas más eficaces para prevenir complicaciones graves.