El Gobierno ha ordenado el confinamiento de todas las explotaciones de aves de corral al aire libre en España para frenar la expansión de la gripe aviar. La medida, en vigor desde este jueves, busca evitar el contacto entre aves domésticas y silvestres migratorias que podrían estar contagiadas. Hasta ahora, las restricciones afectaban a más de 1.200 municipios considerados de especial riesgo, pero el Ministerio de Agricultura ha decidido extenderlas a todo el país tras detectar un aumento de focos del virus H5N1 en Europa y en varias regiones españolas.
Desde comienzos de año se han notificado en España 14 brotes en aves de corral, cinco en aves cautivas y 68 en silvestres, todos del subtipo H5N1, la cepa más agresiva de la influenza aviar. Como consecuencia, se han sacrificado cerca de tres millones de gallinas ponedoras, lo que ha contribuido a una subida del precio del huevo de hasta un 35% respecto al año anterior. Los productores temen la especulación, aunque aseguran que “no habrá problemas de oferta” si se controla la situación sanitaria.
¿Qué es la gripe aviar y por qué preocupa?
La gripe aviar es una enfermedad infecciosa causada por virus de tipo A que afecta principalmente a las aves. Algunas cepas, como las H5 y H7, pueden causar alta mortalidad entre las aves domésticas, especialmente gallinas, mientras que otras especies, como patos o gansos, suelen ser más resistentes.
El subtipo H5N1, que circula actualmente, se ha expandido a una escala sin precedentes desde 2020, afectando también a mamíferos como zorros, gatos, osos, focas e incluso vacas lecheras. En 2024, más de 890 granjas de vacuno en Estados Unidos dieron positivo por este virus, y se han detectado varios contagios leves en trabajadores expuestos.
En Europa, el brote también se ha extendido entre aves silvestres migratorias, lo que aumenta el riesgo de contagio a explotaciones al aire libre. De ahí que el Gobierno haya optado por el confinamiento temporal de todas las aves de corral.
¿Supone un riesgo para las personas?
Por ahora, el riesgo para la población general es bajo. El contagio a humanos es raro y suele producirse tras un contacto directo con aves infectadas o sus excrementos. Desde 2003, la OMS ha registrado 954 casos humanos de H5N1 en 24 países, con 464 muertes. La mayoría se han dado en Asia y en contextos de exposición directa a aves vivas o muertas. Los síntomas pueden variar desde fiebre y tos leve hasta neumonía grave. En los brotes recientes en ganado, las infecciones en humanos han sido leves y no se ha confirmado transmisión entre personas.
Alimentación y seguridad: ¿hay que preocuparse?
Las autoridades sanitarias insisten en que no existe riesgo por el consumo de huevos, carne de ave o productos lácteos pasteurizados, ya que el virus se inactiva con la cocción o la pasteurización. No obstante, se recomienda evitar la leche cruda en regiones donde haya ganado infectado.
Una sola salud: el enfoque global ante los brotes zoonóticos
La expansión de la gripe aviar recuerda la importancia del enfoque “One Health” (Una Sola Salud), que vincula la salud humana, animal y ambiental. Tres de cada cuatro enfermedades emergentes actuales son zoonosis, es decir, infecciones que saltan de animales a humanos.
El cambio climático, la pérdida de hábitats naturales y la intensificación de la ganadería favorecen que virus como el H5N1 se propaguen más fácilmente. De ahí que la vigilancia y la cooperación internacional sean esenciales para evitar que un brote animal se convierta en un problema de salud pública.

