El pediatra Assad Abadi, de la Clínica Maassaude en Foz, alerta sobre los síntomas en los niños que no deben ignorarse, como letargo, fiebre persistente o petequias, y recuerda la importancia de observar el estado general del menor.
Abadi, que reconoce que trabajar con niños “le saca una sonrisa” porque, asegura, “son un mundo, sinceros y dicen las cosas claras”, insiste en que más allá de los síntomas habituales, lo fundamental es observar el aspecto general del menor.
“El estado general del niño es clave”, explica. Según detalla, hay que estar atentos cuando el pequeño se muestra letárgico, excesivamente dormido o con dificultad para despertarse, especialmente si presenta fiebre y permanece adormilado. “No es solo la fiebre, sino cómo está el niño”, subraya.
Otro de los signos que no se deben ignorar son las petequias, pequeñas manchas en la piel que, en determinados casos, pueden estar relacionadas con una afección sistémica grave y requieren valoración médica inmediata.
En cuanto a la atención en consulta, el pediatra destaca la importancia de la calma. “Con los niños hay que tranquilizar, darles un momento si están irritables, dejar que se relajen, que cojan un juguete, que escuchen primero a mamá y a papá. Luego, cuando el médico se acerca con tranquilidad, el niño también se tranquiliza”, explica. Para Abadi, ese gesto de respeto y paciencia es fundamental para generar confianza y poder realizar una correcta exploración.
El especialista recuerda que ante cualquier duda o cambio llamativo en el comportamiento habitual del niño, lo más prudente es consultar con un profesional sanitario para una valoración adecuada.