Eduardo Artime: «En Navia es raro encontrar una familia en la que alguno de sus miembros no sea colaborador del Descenso a Nado»

Descenso a Nado de Navia (3)
photo_camera En las últimas ediciones, la prueba ha contado con más de 1.500 participantes

La competición ha logrado el galardón de Mejor Fiesta o Festival de Occidente en los Premios de Aquí Diario

Con un crecimiento continuo cada año, el Descenso Internacional a Nado de la Ría de Navia, Fiesta de Interés Turístico Nacional, va más allá de una competición deportiva. El ambiente que se genera alrededor de la prueba la hace inconfundible, un reclamo para vivir una experiencia única. Eduardo Artime, organizador de la actividad, repasa los hitos que ha alcanzado la iniciativa.

—¿Cómo se integra la comunidad local en la organización del Descenso?
—En Navia es raro encontrar una familia en la que alguno de sus miembros no sea colaborador. Es una villa de 5.000 habitantes, pero contamos con más de 200 voluntarios. Y, además, el apoyo del comercio, la hostelería…

—¿Qué supone el Premio Aquí Diario para el Descenso Internacional a Nado de la Ría de Navia?
—Estamos muy agradecidos y supone un acicate para seguir trabajando. Organizamos una prueba deportiva con muchas peculiaridades, porque la rodeamos de fiesta, folclore y cultura. Eso la convierte en diferente y propicia que vayamos de récord en récord de participación. Nos encanta el reconocimiento.

—¿Cómo influyen este tipo de reconocimientos en la proyección de la prueba?
—Llevamos varios años superando los 1.500 nadadores, de los que más del 70% vienen de fuera. Estos galardones refuerzan nuestra imagen, porque hay que tener en cuenta que, como organizadores, no somos especialistas en vendernos ni en hacer marketing.

—Con esas cifras de más de 1.500 participantes, ¿cuáles son los principales retos organizativos del Descenso?
—Tenemos una cantidad alta de participantes y hemos aumentado mucho los últimos años. Somos un pueblo pequeño, con recursos escasos, pero, siempre que planteamos nuestras necesidades a los colectivos y el Ayuntamiento, encontramos respuesta. Navia siempre nos ayuda y facilita que encontremos soluciones. Uno de los principales retos que tenemos es el alojamiento. En unas fechas complicadas como el mes de agosto, lo llenamos todo. Antes, todos los competidores venían a Navia. Ahora que las infraestructuras han mejorado, algunos vienen y se marchan en el día. Pero un porcentaje alto de los participantes pernoctan aquí. En definitiva, el alojamiento se escapa de nuestro control, pero contamos con la colaboración de la Asociación de Comerciantes y Empresarios, así como del Ayuntamiento, para ofrecer soluciones.

—¿Qué aspectos hacen única esta prueba?
—El entorno permite que el público pueda apoyar a los nadadores en el tramo final. Es un aspecto que gusta mucho, porque en otras competiciones tienen que vivir las pruebas desde más distancia. Además, el hecho de rodear la competición con otras actividades durante el fin de semana hace que el programa sea muy denso y del gusto de los participantes. El domingo hay un desfile, la ofrenda, la cabalgata, la comida, la romería…

—¿Qué impacto económico y turístico perciben que tiene el Descenso?
—Hay un estudio de la Consejería de Turismo que dice que cada participante trae entre 2 y 3 acompañantes. Esto hay que multiplicarlo por las dos o tres noches que pasan aquí, con sus respectivas comidas. El impacto es inmenso, podría hablarse de medio millón de euros. Porque, además, el 70% del dinero viene de fuera de la comarca.

—¿Cómo ha evolucionado el perfil de los participantes?
—El hecho de que la natación en aguas abiertas se convirtiese en disciplina olímpica en Tokio hace que los participantes vengan cada vez más preparados. Eso lo notamos. De hecho, el día antes organizamos una prueba más técnica y dura de la Copa Asturias, de 7,5 kilómetros de recorrido, mucho contra la corriente. Ya han venido campeones olímpicos, del mundo, nacionales…

—¿Qué retos tienen por delante?
—Vamos paso a paso. Vamos a cumplir 68 años y, en este tiempo, ha habido muchos cambios sociales y de medios. Nosotros siempre intentamos ofrecer las mismas cosas, pero de manera diferente. Eso sí, aplicándolas poco a poco. Ahora que hemos registrado ese incremento en la participación, nos estamos planteando si el modo en que damos la comida es adecuado, si ofrecemos información óptima sobre alojamiento… Como decía, siempre hay cambios, como se ha visto en aspectos como el cronometraje, los chips…

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